¿Por qué tenemos lo que merecemos?

Hoy me gustaría hablarles sobre algo que afecta la vida cotidiana de absolutamente todas las personas en el mundo. La acción-reacción (tercera ley de Newton), causa-consecuencia, se refiere a que para cada acción, hay una reacción equivalente, que se corresponde a la primera. Esta ley universal es muy sencilla, pero para la mayoría de nosotros, no resulta sencilla su aplicación.

Muchísimas veces nos quejamos de determinados resultados en nuestra vida, nos sentimos amargados por las situaciones que la vida nos pone en frente, creemos que las cosas que pasan son “casualidad”. Pero la realidad es que no existe tal cosa en el universo, (no en el sentido en que se refieren muchas personas a ella) no me gustaría ser tan duro pero pienso que la casualidad es un invento de las personas a las que no les gusta el resultado que obtienen.

Analicemos los resultados que obtenemos en nuestra vida, incluidos los que creemos que son “casualidad”… Por ejemplo: Una mala relación en el trabajo, tal vez ni siquiera lo pensaste de esta manera, pero determinadas acciones que fuiste realizando te llevaron a esa relación que posees hoy. Tal vez un saludo desganado en las mañanas, un comentario sarcástico sobre ella, ver constantemente los errores que tiene esa persona, en lugar de concentrarte en sus virtudes. Darle más atención a las críticas que ella tiene para ofrecerte que en los elogios. Esas pequeñas acciones, fueron generando pequeñas reacciones o consecuencias de manera diaria, hasta que hoy la rueda de pequeñas acciones se han sumado una a la otra y han generado el resultado adecuado, el resultado justo. No el que crees que mereces, o el que quieres merecer, si no, exacta e indefectiblemente lo que mereces, ni más ni menos.

Algún ejemplo de algo que podamos creer que es una casualidad en nuestra vida: Un encuentro agradable con una persona conocida, supongamos que vamos por la calle caminando y nos encontramos con una persona que nos saludo con mucha simpatía, con una actitud y amabilidad increíble, el habernos encontrado con el/ella nos cambia el día! Tal vez podamos pensar que es casualidad, el haberse encontrado, el que esa persona haya sido tan amable, pero la realidad es que no es así. Recuerda, las pequeñas acciones se van sumando y creando reacciones más y más grandes, quizás en algún momento cuando veías a esa persona, la tratabas de una manera cordial, la escuchabas, reías con ella  y siempre remarcabas sus hermosas cualidades. Todas esas son pequeñas acciones que generaron el único resultado posible, el resultado que te merecías. Esa persona cuando te vio decidió inconscientemente sonreír y tratarte de la mejor manera posible para ella. También podrías haber caminado por otra calle, tomar otro camino, salir 5 minutos antes o 5 minutos después… y no la habrías visto.

El futuro es algo totalmente incierto, el destino bajo mi perspectiva es una hoja en blanco que escribimos día a día con nuestras acciones, ya que ellas generaran los resultados. Hay muchas formas de comprobar esto: Hoy hacen 5°, puedes salir en remera y pantalones cortos a realizar tus actividades diarias, es muy probable que mañana estés enfermo. Puedes renunciar a tú trabajo en este día y mañana comienza una vida totalmente nueva, caso contrario, puedes empezar a trabajar. Cada decisión de hoy, forja un destino distinto. Nuestras pequeñas acciones de hoy, generarán indefectiblemente lo que merecemos, ni más ni menos. Causa-consecuencia, nunca falla!

La razón por la que muchas personas quieren creer en la palabra suerte o casualidad es porque no están los suficientemente predispuestos para realizar las acciones que generarían los resultados que ellos anhelan. Sinceramente creo en la fortuna, en la suerte y la armonía de nuestro mundo interno con el externo, pero mi creencia es distinta. Yo no creo que la suerte pueda ayudarnos a generar algo sin ningún esfuerzo de nuestra parte, de esa manera todos conseguirían las cosas que quieren. La suerte está reservada para las personas que se han esforzado tanto en mantener pensamientos y acciones correctas, que solamente necesitan un empujón para poder continuar. Ahí yace la verdadera “casualidad”, la suerte aparece para la persona que da lo mejor de sí misma día a día, es el privilegio que se le otorga a la gente exitosa.

Así que, ¿Que podemos empezar a hacer? Tomar consciencia de nuestros resultados! Preguntarnos cuales son los resultados que no nos gustan en nuestra vida y pensar cuál fue nuestra responsabilidad en ellos. Luego solo tendrás que cambiar tus pequeñas acciones y los resultados comenzarán a aparecer poco a poco! Es tan sencillo como eso!

Espero que esto te haya sido de gran ayuda, y que puedas aplicar está ley para tomar el control de tú vida! Por cualquier consulta relacionada sobre esta ley o cualquier otra cosa en particular, estamos ansiosos de poder ayudarte. Por último les dejo una frase del famoso escritor estadounidense, Napoleón Hill:

“Si ha de ser o no, depende de mí.”

Por tu salud y felicidad,

Empatía con la vida

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