“El éxito parece ser en buena parte cuestión de perseverar después de que otros hayan abandonado.”

William Feather

Fracasemos orientadamente. Elijamos un objetivo y fracasemos hasta ser la clase de persona que puede alcanzarlo.

¿Cuantas veces te nombraron el fracaso como algún fantasma que todos querrían evitar? La persona que te lo dijo, ¿Tiene la vida que tú desearías tener?, ¿Por qué vemos el fracaso como el final del camino?

En este caso, tenemos una inconsciencia flotante alrededor nuestro, de nuestra sociedad, instituciones educativas, nuestra familia, nuestras personas más cercanas (en la mayoría de los casos), que nos induce a tener esta forma de pensar. Automáticamente cuando alguien comete un error, se genera un ambiente de insatisfacción, de pesadumbre. El miedo al fracaso nos retiene! Tienes miedo a lo que puedan decir si fracasas. Y la verdad es que una vida llena de aventuras, es una vida llena de decisiones.

Algún día tuvimos que aprender a andar en bicicleta, a hablar, a caminar,  a cepillarnos los dientes, a vestirnos por nuestra cuenta. Fuimos una hoja en blanco que empezó a ser llenada. Y absolutamente todo lo que aprendimos, casi inevitablemente, provino de un fracaso. Para hablar, debemos habernos equivocado en cientas o miles de palabras! Para caminar, debimos habernos caído cientas de veces! Y para todas las cosas que valgan la pena en la vida, seguirá siendo así, siempre. ¿Qué hubiera pasado si cuando te caías para intentar caminar te regañaban y no te dejaban intentarlo una vez más? Ciertamente, hoy no podrías hacerlo. Eso mismo nos paso a muchos de nosotros en otras áreas de nuestra vida. Entonces, ¿por qué le negamos algo tan maravilloso como el fracaso a los niños? ¿Por qué nos negamos el fracaso a nosotros mismos? La persona que no fracasa, tampoco sabría valorar el éxito. Es una dualidad, éxito y fracaso van de la mano, y mientras más fracasos tengas, más aprenderás, por lo tanto crecerás siendo una persona mucho más sabia y exitosa. Una persona fracasará hasta que tenga todos los conocimientos y haya adquirido la suficiente cantidad de experiencias que necesita para convertirse en la persona que quiere ser. Porque si no tiene lo que desea en este momento, es porque todavía no está preparada para obtenerlo. Cuando se cambie a sí misma y se equivoque lo necesario, se convertirá en la persona que es capaz de manejar eso que tanto quiere.

Está es una de las grandes razones por las cuales muchísimas personas están estancadas en su vida. Tienen un profundo y tal vez inconsciente miedo al fracaso. Pueden atribuirle su inactividad a las circunstancias, a las personas, al tiempo, todas estas pequeñas razones se ligan en última instancia a los miedos que tenemos, sería provechoso remarcar en este momento que los miedos son una idea. Una idea que tal vez nos este haciendo pagar un precio muy alto. La pregunta es: ¿Cómo pensamos crecer sin equivocarnos? Si tienes una forma eficaz de hacerlo, puedes escribir un libro sobre eso. ¿Por qué siempre pensamos en lo que podemos perder, en vez de pensar en lo que podemos ganar? La posibilidad del crecimiento, del éxito, de la felicidad, está constantemente al alcance de nuestra mano, solo debemos tomarla, es un momento de decisión, que puede cambiar todo. Piensa en lo que puedes ganar, no en lo que puedes perder. Hasta que no comiences a estar predispuesto a equivocarte, no podrás lograr nada de significado para tú vida. Todas las cosas que se logran sin esfuerzo y fracasos en el camino, no tendrán valor para ti.

“Aquella persona que nunca ha fallado es porque no ha intentado nada nuevo”

Albert Einstein

Dejemos a los niños de nuestra sociedad, equivocarse, que puedan saborear los fracasos. Empecemos nosotros también, de donde sea que estemos, a fracasar orientadamente. Elijamos que es lo que queremos lograr y estemos dispuestos a aceptar los fracasos o enseñanzas que deberemos superar para poder lograr eso que tanto queremos.

Thomas Alva Edison, “fracaso” miles de veces antes de poder lograr la bombilla incandescente, cuando un muchacho le pregunto porque seguía intentando luego de haber fracasado 1.000 veces, el respondió: Que él no había fracasado, había encontrado exitosamente 1.000 formas por las cuales no iba a funcionar.

Así, hay muchísimos otros casos de personas extraordinarias, que conocen la relación inseparable de “fracaso-éxito”, es una dualidad, no hay éxito interior, sin fracaso.

Por último, ojala puedas aplicar esto en tú vida, cada vez que cometas un error, es porque estas intentando algo nuevo! Tal vez creas que no podes cambiar tu entorno solo por cambiarte a ti mismo, pero todo empieza por ese pequeño paso, ese paso te saca de donde estás. Si no das el primer paso, nunca podrás recorrer el camino. Ama tus fracasos, adóralos, aprende de ellos y crece siendo una persona sabia y feliz. La única razón por la cual los fracasos están establecidos como algo malo en nuestra mente, es porque pensamos de esa manera, tenemos un pensamiento, que nos está haciendo pagar un precio muy alto. Comencemos a aplicar esto en nuestra vida, cuando veamos a alguien que se equivoca, alentémoslo! Estamos presenciando el crecimiento de una persona. Todo es posible de aprender. Hay una fórmula infalible para el éxito: Identifica que es lo que quieres conseguir y actúa para conseguirlo, con los fracasos del camino irás encontrando la sabiduría que te permitirá conseguir eso que tanto quieres. El precio del éxito es fracasar. Cuando puedas aplicar esto en tu vida, cambiará por completo!

Esperamos que esto te haya sido de mucha ayuda y puedas disfrutarlo en tu vida cotidiana. Muchísimas gracias por utilizar un tiempo de tú vida en este artículo.

Por tu salud y felicidad,

Empatía con la vida

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