Las limitaciones muy comúnmente son internas, pero las limitaciones son el techo, y así como hay un techo, también hay un suelo. Así como hay un debería, hay un debo. ¿Prestas demasiada atención a lo que deberías hacer y no a lo que haces? Muchas personas hacen lo mismo, prestan demasiada atención a sus debería, y no la suficiente a sus debo. El suelo, los debo, son indefectiblemente lo que tenemos hoy en día. Es lo que somos, no podemos conformarnos con menos de eso, eso es nuestro estándar. Y hay un gran potencial de cambio justo ahí.

Cuando nos referimos a los estándares de una persona, la definición más adecuada sería que un estándar es la base, el mínimo que una persona está dispuesta a aceptar en una determinada área de su vida. Y me gustaría hablarles de esto porque sus estándares pueden ser una causa fundamental en alguna área que aún no hayan conseguido lo que quieren en su vida.

Cuando hablamos de estándares es algo distinto que los hábitos, ya que los hábitos se adhieren a los estándares. Nosotros comenzamos a ser a partir de estos estándares, y de ahí se desprenden los hábitos. Por ejemplo, el estándar de una persona en cuanto al físico puede estar en no exceder los  cien kg, de ahí se desprenden los hábitos de hacer poco ejercicio, comer todo lo que pueda, pero sin excederse de esos cien kg.  Mientras que otra puede tener uno que sea no superar los ochenta kg, o tal vez sea solo verse bien.

Lo más importante es poder identificar esas áreas de nuestra vida en las cuales nos gustaría poder ser mejores. Puede ser tu relación de pareja, tus relaciones familiares, tu físico, tu trabajo, lo que sea que realmente quieras lograr, y te preguntes: ¿Qué estándar esta rigiendo mi vida? Necesitaras fuerza de voluntad para poder realizar este cambio, por eso necesitas una meta atractiva, algo que te empuje hacía ella. Aquí no hay jefes, no hay padres, no hay amigos, el único juez eres tú mismo, y el progreso que hagas dependerá solamente de ti. Una vez que identifiques esa área en la que deseas mejorar, te recomiendo las siguientes preguntas:

  • ¿Cuál es el estándar que tengo en esta área? ¿Cuáles son mis “debo?
  • ¿Dónde quiero estar? ¿ Cuáles son mis debería? ¿Cuál es mi ideal en esta área?
  • ¿Qué puedo hacer diariamente para acercarme a mi objetivo?

Y luego:

  • Mantén tu objetivo en la mira, cada día, piensa en eso que quieres lograr. Visualizate logrando tu meta, siente como te sentirás cuando lo logres. No pierdas el hábito de pensar en tus metas. Estas metas, objetivos, nos hacen sentirnos vivos, llenos de energía. Cuando tal vez no tengas ganas de entrenar, hacerle un regalo a tu pareja, o lo que hayas decidido como meta, piensa en la recompensa que estás evitando con eso. La comodidad es solamente eso, comodidad, no es felicidad. No evitemos nuestra felicidad!

Uno de los más grandes cambios en la mentalidad de las personas es cuando comienzan a trabajar en eso que quieren lograr. Cuando el “debería” se transforma en un “debo”, cuando eliminan cualquier otra posibilidad, le cierran la puerta a las circunstancias y a los fracasos que no puedan servirles. Esto es el espíritu de la voluntad humana inquebrantable. Algo que realmente me fascinaría que hicieras es que encuentres tus “debería” y los transformes en un “debo”. Una vez que realices eso, podrás conseguir lo que quieras en tu vida, absolutamente cualquier cosa posible, sea conseguir un mejor físico, una mejor pareja, mucho dinero. Si hay alguien en el mundo, que ya ha conseguido algo que tú en este momento tienes como meta, la única diferencia, y quiero que prestes mucha atención por favor, esa persona transformo su “debería” en un “debo”. Y eso es todo lo que necesitas saber! Inclusive cosas que no se hicieron aún, los “imposibles” de nuestra sociedad, irán desapareciendo cada vez más.

La decisión del cambio es personal, cada persona decide que puede y que no puede hacer, por eso hay tanta diversidad de personalidades y de logros. Si realmente no te gusta algo en tu vida y sientes que deberías mejorarlo, la única forma de lograrlo es probando un nuevo camino, el mismo camino te llevará al mismo destino. Cambia el camino, no tengas miedo al cambio, disfrútalo, vívelo, después de todo, todos sabemos que no tenemos demasiado tiempo en este mundo, vivamos la vida al máximo y probemos todas las cosas que podamos probar. Vivamos la vida en nuestros términos, y cuando llegue el final podremos estar orgulloso de decir:

“Hice todo lo que pude hacer, e hice más de lo que creí que podía hacer.”

Estamos para ayudarte en lo que necesites. Muchísimas gracias por tomarte el tiempo para leer esto. Aprecio muchísimo tu atención.

Por tu salud y felicidad,

Empatía con la vida

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