¿Te encontraste en una situación en la que pensabas cosas del pasado y comenzabas a sentirte triste, agobiado? ¿Te gustaría eliminar ciertos recuerdos que aparecen en el presente solo para perjudicarte?

A menudo, tal vez, sentimos la sensación de que determinados recuerdos dolorosos se apoderan de nuestra mente, de determinadas experiencias vividas (o tal vez no) que nos generan una sensación de cansancio, tristeza, y desazón. Que por alguna razón se repiten una y otra vez, como por ejemplo, una mala performance en un examen, un momento en el que sentimos miedo, un recuerdo en el que nos vemos a nosotros mismos fracasando en algo, una pelea con nuestra pareja. Muchas veces estos recuerdos se disparan en nuestra mente y nos afectan considerablemente a nivel emocional en el momento presente.

Por ejemplo, nos encontramos en un salón de nuestra universidad, secundario, colegio, etcétera. Estamos preparándonos para irnos y de repente el profesor comunica: “La semana que viene tomaremos una exposición oral uno a uno para que expliquen lo que aprendimos en esta clase.” Para algunos esto no tiene ningún efecto, pero para otros puede tener un efecto inmenso. Otra persona, tal vez,  ya paso por una situación en la que hablar en público no le sentó para nada bien y bastaron las palabras del profesor para que esa imagen se forme de manera clara en su mente, y afecte el estado emocional de esa persona. O, como es el caso de muchas personas, no necesariamente tuvo la experiencia, pero los comentarios de otras personas, programas de televisión, historias que escucha, lo hacen pensar que hablar en público es algo bastante aterrador, y con eso basta para que formemos una imagen de nosotros mismos fracasando a futuro en esa particular actividad. Yo creo que todos tenemos recuerdos que nos impiden generar la mejor performance que podamos en alguna área en particular, si no es que en muchas.

Para las personas que quieran controlar esos recuerdos limitantes, y poco a poco, hacerlos desaparecer de la memoria, hay una solución muy efectiva. La PNL (Programación Neurolingüística), ofrece para esto una sencilla técnica de asociación y disociación respecto de nuestros recuerdos, más algunos detalles de sub modalidades para potenciar la técnica, vayamos al grano, hagamos un ejercicio:

Piense en un recuerdo que le genere mucha satisfacción, ponga la imagen en su mente de ese momento, podría ser el primer beso de una pareja, una charla con nuestros padres, una reunión con amigos. Sitúese en ese lugar! Si usted realmente tiene un apego emocional con ese recuerdo, seguramente verá la imagen vivida en su mente, lo verá desde sus propios ojos, con bastante color, en movimiento, e incluso tal vez, sonido. Eso es la asociación, y la utilización de sub modalidades. El ver un recuerdo a través de nuestros propios ojos es lo que se denomina asociación, e imaginarlo vívidamente, con colores, movimientos, es utilizar sub modalidades. Esto nos indica que tenemos un gran apego emocional con el recuerdo particular, pero esto es solo una programación. Observemos lo siguiente:

Le voy a pedir que, por favor, traiga a su mente nuevamente el mismo recuerdo, sitúese en ese beso, en esa charla, pero esta vez haga algo distinto, aléjese de la escena voluntariamente, véala como si fuera una tercera persona. Ahora también puede hacer lo siguiente, ponga la imagen del recuerdo en blanco y negro, disminuya el movimiento, y tal vez también quiera alejar la imagen como si fuera una cámara de fotos en la cual disminuimos el zoom. ¿Noto un cambio bastante grande en la carga emocional que le genera el recuerdo? Esto es la disociación, y la utilización de sub modalidades para disminuir el impacto emocional del recuerdo. La facilidad que tenemos para hacer esto demuestra, por si misma, la vulnerabilidad que tienen nuestros recuerdos a nuestra voluntad. Es asombroso, y a la vez, delicado.

Esto se debe a que los recuerdos son ideas que se encuentran en nuestra mente, y nosotros podemos moldearlas a gusto. Por eso hay tantas personas que cuentan historias del pasado, agregándole detalles, sin siquiera notarlo. Por eso hay tantos otros que cuando recuerdan el primer beso, agregan un sol radiante detrás de la escena,  que no necesariamente se encontraba ahí en ese momento pasado. ¿Te ha pasado que una vez dijiste tanto una mentira que eventualmente se volvió verdad para tu persona? “Si lo hago mañana, es lo mismo.”, “Ponerle solo una cucharada de azúcar al café, te hace bien.”, “Estudiar es muy aburrido”, y una larga lista de etcéteras.  Funciona de manera muy similar. Muchas de las cosas que se encuentran en nuestra mente no son verdad, pero solamente nos damos cuenta de ellos cuando la realidad se hace muy evidente ante nuestros ojos.

¿Tienes algún recuerdo que te este limitando en una área de tú vida? Desasóciate de él, míralo en tercera persona, en blanco y negro, sin sonidos. ¿Querés que algún recuerdo (o idea) gane magnitud emocional? Asóciate a él, míralo desde tus propios ojos, lleno de color, movimiento, sonidos. El poder controlar nuestros recuerdos, es un hecho, está comprobado que podemos elegirlos a consciencia en vez de dejar que aparezcan (como mayoritariamente sucede). Esto nos puede servir considerablemente para dejar el pasado donde pertenece, el pasado. Y poder elegir conscientemente recuerdos que nos empujen a sentirnos mejor y crear un mejor presente.

Muchas gracias por utilizar tú tiempo para leer esto!

Por tú salud y felicidad,

Empatía con la vida

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