Creo que para tener un excelente presente, una persona debería tener un panorama bastante aproximado de lo que quiere de su futuro. Para realmente saber, que se está acercando a ese objetivo y motivarse a ser más. Las personas que no tienen un horizonte claro, generalmente, deambulan en las circunstancias. Son como un barco que libera sus velas y deja que el viento vaya orientando su destino. ¿Cómo podemos tener un excelente futuro, sin saber cuál es ese futuro? No podemos llegar a un destino que no conocemos. Con esto en mente, me gustaría presentar un ejercicio simple y efectivo que podría ayudarte enormemente para lo siguiente:

  1. Poder encontrar un rumbo claro en tu vida.
  2. Saber cómo orientar tus metas.
  3. Descubrir tus pasiones.

Este ejercicio lo encontré en el asombroso libro de Stephen Covey, “Los 7 habitos de la gente altamente efectiva”. La idea es la siguiente:

Es domingo por la tarde, un día de invierno. Abres tus ojos y notas en el entorno un ambiente de tristeza, compasión, amor. Te das cuenta, estás en un funeral… Imaginate las personas despidiéndose de un querido familiar, amigo, compañero. Las personas leyendo sus cartas de despedida, con lágrimas en los ojos y ofreciendo sus hombros para consolarse. Es tu turno, decides acerca para poder recitar algunas palabras, y despedirte de esa querida persona… Te acercas, y de repente… ¡eres tu!La persona a la que fueron a velar, eres tu.

Ahora, ¿Qué te imaginas? Podes hacerte las siguientes preguntas:

  1. ¿Quién está en mi funeral?
  2. ¿Qué es lo que dicen de mí mis compañeros de trabajo?
  3. ¿Qué es lo que dice mi familia de mi?
  4. ¿Qué hablan mis amigos, entre ellos, sobre mi?
  5. ¿Cuántas personas y de que grupos están en mi funeral?

Y puedes seguir ampliando la lista de preguntas con tus propios intereses. Este increíble ejercicio puede darte una perspectiva muy clara sobre las cosas que querés conseguir, las actitudes que querés adoptar, y las personas que querés que estén en tu vida. Entre otras cosas.

Es muy importante que seas lo más claro posible, por ejemplo:

¿Qué es lo que dice mi familia de mi?

“Era una persona increíblemente divertida, siempre te hacía reír, no importaba cual fuera la preocupación que te estuviera agobiando. También era muy responsable, siempre cumplía con su palabra y mantenía una increíble disciplina. Le gustaba mucho hacer ejercicio, y siempre nos ayudaba a hacerlo a nosotros. Nos guiaba a seguir nuestros sueños, porque él siempre siguió los suyos y sabe que es la mejor manera de vivir. Fue una de las mejores personas que conocí en mi vida.”

Con esto en mente, podes empezar a adoptar las actitudes de tu ideal. No hay duda de que podes hacerlo, si estás convencido de ello, podes empezar a poner en práctica al menos un área, ¡hoy mismo! Si crees que te costaría cambiar esas actitudes, podes leer alguno de nuestros artículos sobre cómo cambiar esos pensamientos: “Si lo sabemos, ¿por qué no lo hacemos?” O “En que estás pensando?

Inspirate con la imagen de la persona que podes ser. Mientras más pienses en ello, y mantengas esa imagen en tu cabeza, cada vez te va a ser más sencillo actuar como lo haría esa persona. Te va a sorprender la rapidez con la que vas a comenzar a conseguir los resultados que querés. Mantene la semilla en tu mente y la Ley de Crecimiento va a permitir que germine… Prácticamente sin darte cuenta vas a comenzar a actuar como tú ideal. Y tu vida, va a cambiar por completo.

Espero que esto te sea de ayuda para poder seguir acercándote, y atrayendo, a la persona que podes ser. Si te gusto este artículo podes subscribirte a nuestra página para recibir un correo cuando publiquemos algún artículo nuevo sobre desarrollo personal. Debajo de los comentarios podrás colocar tu dirección de e-mail.

¡Gracias por tu tiempo!

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