“La única limitación del ser humano, se halla en el desarrollo y uso que hace de su imaginación” – Napoleon Hill

Me gustaría dedicar un pequeño texto a explicar esta gran frase, con la profundidad necesaria. Napoleón Hill fue el escritor del famoso libro “Piense y Hágase rico“, el cual tardo aproximadamente 30 años en elaborar, juntando experiencias y pensamientos de las personas más ricas e influyentes de la historia de EEUU. Algunos de estos: Thomas Alva Edison, Andrew Carnegie, Henry Ford, Theodore Roosevelt, y Alexander Graham Bell. 



Estos son solo algunos, de las más de 100 personas que conoció y entrevistó Napoleon para llevar a cabo esta filosofía del éxito. Esto dará al lector la posibilidad de reflexionar sobre la profundidad que tiene cada frase… En un trabajo de 30 años, las palabras son solo la punta del iceberg. Mi idea es profundizar esta frase en particular, para que las personas que aún no lo han entendido, o no tienen acceso al libro temporalmente, puedan comprender la idea, y hacerla trabajar para ellos.



Una idea es el punto de partida de todo logro. Y las ideas toman su forma en el taller de la mente, la imaginación. Vale la pena releer la frase anterior una vez más, en voz alta. Un deseo, evoluciona para convertirse en una idea. Y cada persona, sin excepción, puede dar forma a la idea que se generó de su deseo, con su facultad imaginativa. Facultad que tal vez parezca perdida por su poco uso, pero que sin duda, como toda habilidad, necesita ejercitarse para llegar a dominarla.
Para poder comprender esta idea y hacer que genere un resultado en tu vida, es necesario que tu mente consciente opere a altas vibraciones. La imaginación vuela cuando nos encontramos motivados y nuestra mente consciente esta alerta, percibiendo y atrayendo. Todos hemos pasado por momentos similares en nuestra vida, y seguramente podrás recordarlo, porque son momentos en que nuestra emoción se alinea con las cosas que más queremos. Estas son las que el autor del libro llama altas vibraciones del pensamiento. Estas vibraciones se encuentran cuando nuestros pensamientos, emociones, y acciones están alineadas con lo que nosotros queremos de la vida.



Cuando nos encontramos en ese estado, simplemente sentimos una corriente de vida que pasa a través de nosotros, permitiéndonos ser y hacer. Lo que muchas personas no saben, es que este es un estado mental, que se puede inducir voluntaria y conscientemente, con la suficiente práctica. La imaginación se desarrolla, necesariamente, con la práctica. ¿Cuánto es necesario practicar? Lo que haga falta. El precio a pagar es fuerza de voluntad y perseverancia (ambos también, estados mentales). La recompensa es el libre acceso al estado mental que permite convertir los impulsos del pensamiento en su homólogo físico. ¿Se puede imaginar una recompensa más grande que esta?



Lo que la persona que comience a ejercitar esta facultad imaginativa notará rápidamente es que su mente consciente alcanza cada vez vibraciones más altas de pensamiento. Sentirá, esporádicamente al principio, energía ilimitada. Como se ha demostrado científicamente, cada pensamiento tiene una medida de energía, los pensamientos pueden medirse. Estas altas vibraciones del pensamiento, en los que la imaginación creativa, rompe los lazos de sus habituales pensamientos, y usted alcanza una nueva conciencia de todo lo que lo rodea, la energía está fluyendo en inmensas proporciones a través de usted. En estos estados mentales son en los que los reconocidos genios de la civilización se han posado para llevar a cabo sus grandes proezas mentales. Algunos de estos: Albert Einstein, Thomas A. Edison, y Alexander Graham Bell.



Es oportuno para mí aclarar a la persona que está leyendo esto, que de lo que hablo, es un hecho. No hay dudas de su existencia, la persona que no se está permitiendo a sí misma experimentar esto, está haciendo, indudablemente, un mal uso de su imaginación. Napoleón Hill da un ejemplo que a todos nos resultará conocido, en el cual podremos notar como el poder de la imaginación puede hacer que deseos, se moldeen en ideas, y ellas puedan realizarse en su homólogo físico, por medio de la imaginación.

“LA TETERA ENCANTADA

Hace cincuenta años, un viejo médico que vivía en el campo cabalgó hasta la ciudad, ató su caballo y, con discreción, entró sigilosamente en una farmacia por la puerta trasera y empezó a <regatear> con el joven dependiente.

Su misión estaba destinada a producir grandes riquezas para muchas personas. Iba a traer al sur el beneficio más grande desde la guerra civil. 

Durante más de una hora, tras el mostrador, el viejo médico y el farmacéutico hablaron en voz baja. Entonces el médico salió de la tienda, fue a su calesa y regresó con una voluminosa tetera antigua y una gran paleta de madera (utilizada para remover los contenidos de la tetera) y las depositó en la parte trasera de la tienda.

El farmacéutico examinó la tetera, se introdujo las manos en el bolsillo, sacó un fajo de billetes y se los entregó al médico. El fajo contenía exactamente 500 dólares: ¡eran todos los ahorros del farmacéutico!

El médico le entregó una pequeña hoja de papel donde había escrita una fórmula secreta. ¡Las palabras de aquel pequeño trozo de papel valían el rescate de un rey! ¡Pero no para el médico! Esas palabras eran necesarias para que la tetera empezará a hervir, pero ni el médico ni el joven farmacéutico sabían las fabulosas fortunas que iban a brotar de esa tetera. 

[…]

¡Lo que el farmacéutico había comprado realmente era una idea! La antigua tetera, la paleta de madera, y el mensaje secreto del trozo de papel eran secundarios. Las extrañas cualidades de aquella tetera empezaron a manifestarse después de que el nuevo propietario mezclara con las instrucciones secretas un ingrediente que el médico ignoraba por completo. 

[…]

La vieja tetera ha hecho cosas maravillosas. Durante la gran depresión, cuando muchas industrias, bancos, y comercios cerraron y miles de personas perdieron su empleo, el propietario de esta tetera encantada siguió adelante dando empleo de manera permanente a un ejército de hombre y mujeres de todo el mundo y pagando porciones de oro adicionales a aquellos que, desde hacía mucho tiempo, tenían fe en la idea.

Si el producto de esta vieja tetera de bronce pudiera hablar, explicaría historias de romances apasionantes en cualquier idioma. Historias de amor, historias de negocios, historias de hombres y mujeres profesionales que a diario reciben incentivos de ella. 

[…]

Sea quien sea el lector, dondequiera que resida y cualquiera sea su profesión, recuerde en el futuro, cada vez que vea las palabras Coca-Cola, que este es el vasto imperio de riqueza e influencia que creció de una simple idea, y que el misterioso ingrediente que mezcló el farmacéutico -Asa Candler- con la fórmula secreta fue… ¡La imaginación! Le aconsejo que se detenga y piense en ello durante un momento.”
Quería presentar esta historia que desarrolla, de manera más categórica y amplia, Napoleon Hill, en su obra. Para mostrar un ejemplo claro de cómo la imaginación creativa, puede llevar un deseo a convertirse en una idea, y como esta idea, trabajada en el taller de la mente (la imaginación), puede lograr absolutamente lo que nosotros creamos que es capaz. ¿Cuál es el límite? 

“La única limitación del ser humano, se halla en el desarrollo y uso que hace de su imaginación” – Napoleon Hill.


Si alguien desea la historia completa de Coca-Cola, puede enviarnos un mail a nuestra dirección, que encontrará en nuestro contacto, y con gusto se la enviaremos. 

Un pequeño resumen final para terminar: todo comienza con un deseo. Ese deseo debe mantenerse en la mente mediante la fuerza de voluntad, hasta que el mismo se vuelva un deseo ardiente… Un deseo ardiente toma una posesión casi total de la mente, en ese momento uno alcanza las altas vibraciones del pensamiento. La imaginación, el taller de la mente, trabaja a su máximo potencial cuando alcanzamos estas vibraciones, en las que nuestra mente subconsciente se alinea temporalmente con nuestra mente consciente. Podría decirse, que nos liberamos de los pensamientos que normalmente nos limitan. Entonces, la imaginación hace su trabajo entregándole planes concretos para la realización de esa idea. Una vez que esos planes destellen en su mente, a modo, tal vez, de una corazonada, la persona interesada en conseguir resultados deberá actuar. La acción puede ser mental o física. Una repetición de este proceso por un moderado tiempo, dará a a la persona que lo aplique niveles más altos de conciencia, en los que realmente experimentará la sensación de energía ilimitada que habrá sentido alguna vez, de manera esporádica, en su vida. Y a partir de ahí, contará con una ventaja incalculable por sobre las personas que se lanzan a conquistar el mundo, sin aún haberse conquistado a ellos mismos.



Recomiendo a la persona que acaba de leer este artículo, si no lo ha entendido, vuelva a leerlo nuevamente más tarde. Recuerde que esta idea planteada por el autor de “Piense y hágase rico”, Fue concebida y mantenida en una mente durante un periodo de aproximadamente unos 30 años. Empresas como Coca-Cola se crearon en periodos mucho menores. La persona que comience a tomar seriamente las ideas y analizarlas, empezando con esta, podrá exigir a la vida lo que de ella quiera.
¡Muchas gracias por leer!

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