El deseo es el punto de partida de todo logro. Pero desear no es suficiente. En este articulo me orientaré a explicar cuál es el estado mental de las personas que tienen éxito en la materialización de sus deseos. Y como ya hemos explicado en otros artículos, el estado mental se puede inducir voluntariamente por cada individuo.

1. Concreción

El deseo debe ser específico, y sencillo. La forma más clara para saber si tu deseo es concreto es si en tu mente se forma una imagen clara de lo que querés cuando pensas en el. Por ejemplo, tú deseo es ser feliz. Cuando en tu mente se forme una imagen de vos mismo\a sonriendo, presta atención al ambiente, la actividad, las personas que te rodean. Para tener concreción del deseo de alcanzar la felicidad, debes saber de una manera específica y sencilla, cuál es tu definición de felicidad. Es muy importante que no se ignore esta actividad, hacerlo será fatídico para tu éxito. Esa misma puede ser la razón por la que aún no estás en posesión física de tu deseo. ¿Qué estás dispuesto a aceptar como tú idea de felicidad? Por ejemplo, en mi caso: felicidad es meditar al aire libre. Felicidad es leer un libro con un café en la otra mano. Felicidad es poder ayudar a otra persona a ser mejor. Felicidad es escribir. ¡Debes saber exactamente cuál sería el equivalente físico de tu deseo!

2. Fe

Las posesiones empiezan primero en la mente”

Napoleon Hill

Muchas veces en la búsqueda del deseo por parte de las personas este paso, fundamental, es omitido. Por, tal vez, considerarse poco práctico. Pero me siento realmente en la obligación de transmitirlo, porque soy consciente de su  importancia y veracidad. Una persona debe, luego de la concreción del deseo, verse a sí mismo capaz de conseguirlo. La fe es inducida por el principio de la auto-sugestión. Un poder que está en total control de cada individuo. Cuando una persona tiene un determinado deseo, pero interiormente cree que no podrá conseguirlo, tiene asegurado el fracaso incluso antes de comenzar. La persona que cree en sí mismo y en su capacidad de conseguir lo que quiere, goza de un seguro contra el fracaso. Porque induce a sí mismo, mediante la auto-sugestión, estados mentales tales como la perseverancia, y la fuerza de voluntad. Uno debe convencerse a sí mismo de que las posesiones empiezan primero en la mente, porque ciertamente, así sucede.

3. Foco

Una persona interesada en conseguir resultados, debe saturar su mente, con los objetos de su deseo. Para llegar a este tercer paso de poder convertir su deseo, o sus deseos, en el eje principal de su mente, una persona debe pasar por los dos pasos mencionados anteriormente. Debe saber que es lo que quiere, y saber que lo conseguirá, porque así lo cree. Mediante la fuerza de voluntad, mantenemos este deseo en nuestra mente consciente, cuando lo combinamos con la fe, utilizando la auto-sugestión, este deseo procede a impregnar al subconsciente. Y cuando eso pasa es cuando una persona comienza a sentir, escuchar, y ver, lo que la mayoría podrían denominar corazonadas. Cuando nuestro deseo paso a nuestra mente subconsciente, comenzó a formar parte de lo que somos. Para tener, es necesario ser.

4. Acción

Si la persona que está leyendo esto, pasa por los primeros tres pasos anteriormente mencionados, verá que realmente no tiene inconvenientes con la acción. Esto es realmente sencillo de explicar, es el estado mental el que induce a la acción. Cuando una persona definió su deseo, se vio a sí mismo en posesión de el, y lo convirtió en el eje de sus pensamientos, la acción masiva lo seguirá como el día le sigue a la noche. Los fracasos en la acción a menudo se producen por no generar anteriormente el estado mental necesario para que la acción tenga sentido. Una persona debe convencerse a sí misma de que sabe porque hace lo que hace, solamente de esa manera puede exigirse a sí mismo la perseverancia en la acción. Si los estados mentales son de duda, o de ignorancia, la acción carece de sentido, porque no está respalda por el impulso del pensamiento impregnado con la fe. Esa acción está destinada a fracasar.

Desgraciadamente en la actualidad muchas personas le restan importancia a la actividad de pensar. Si vos comenzas a dedicarle más tiempo a inducir voluntariamente tus estados mentales antes de actuar, vas a poder disfrutar muchísimo más de tus acciones y además las mismas van a ser mucho más consistentes y fuertes. No estoy de acuerdo con la idea de que las personas fallan en la acción, mi opinión es que la persona que aún no actuó es porque no pudo alcanzar el estado mental que debe ser precedido a la acción. Una vez que lo alcance, con los pasos mencionados en este artículo, la acción será prácticamente inconsciente.

Esperamos que puedas comprender esta idea, si lo haces, notarás que tus deseos eran sencillos, y que lograrlos siempre está a tu alcance. Este es un poderoso conocimiento. Y puede ser sencillamente comprobado: si una persona ya lo ha logrado, otra persona puede hacerlo.

¡Gracias por tu tiempo!

Equipo Empatía con la Vida

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