¡La vida sin pasión es una obra deprimente! Para hacer un gran trabajo, debes hacer lo que amas, debes hacerlo a menudo. Si haces lo que amas, las recompensas son múltiples. Hay personas que basan el éxito en el dinero, si bien creo que el dinero no es fielmente representativo del éxito, ciertamente certifica la aplicación de determinadas cualidades necesarias para el éxito. Por ejemplo, una buena idea, respaldada por acción y perseverancia. Pero lo que el dinero no necesariamente representa son cualidades necesarias para la felicidad, como la cooperación con otros, y la actitud mental positiva.

No es necesario ser feliz para obtener dinero. Si usted es una de esas personas que están buscando obstinadamente el dinero, a nivel consciente o inconsciente, me gustaría invitarlo a la reflexión. Imagínese en su mente, pinte la imagen de ese “futuro exitoso” que ansia con gran expectación. ¿Ve felicidad genuina ante esa imagen? O, simplemente, ¿ve a un hombre con un gran ego disfrutando de ser mejor que sus pares? El gran problema de seguir el éxito económico frenéticamente es que el hábito de desear algo más no reconoce cuando usted logra eso que desea. ¿Qué significa esto? Que no importa lo que logre, el hábito que usted ha adquirido es el de desear más para ser más, siempre buscará algo más para aumentar su valor como persona. Lo que usted posee, representa lo que usted es.

La búsqueda que realmente emprendemos a lo largo de nuestra vida es la de la felicidad, y lo más curioso, ¡no es una búsqueda! A usted le habrá pasado, al igual que a mí, y a todos los seres humanos. Hubo momentos en los que se encontraba enojado, frustrado, desanimado, y de repente… Una charla, una sonrisa, una frase, o más específicamente: un pensamiento que cruzó por su mente, cambio completamente su percepción de todo lo que lo rodeaba. ¿La felicidad es tan elusiva que disfruta aparecer cuando no la buscamos? Lo que queremos rara vez llega cuando queremos que llegue, lo que queremos, llega cuando se supone que debe llegar.

Si estamos aquí, hay una necesidad de hacer una diferencia. ¡Esa diferencia no es el dinero! Lo ánimo a que se desprenda de sus prejuicios y emprenda un viaje que puede aumentar considerablemente su nivel de bienestar, sin reducir su capacidad de conseguir dinero. El dinero es importante, pero esta muy lejos de ser lo más importante.

El dinero es un objeto, diseñado como medio de cambio para conseguir otras cosas de valor, aunque haya excedido penosamente sus aptitudes en la actualidad, y sea utilizado con el objetivo de comprar recompensas que no pueden comprarse, sino que deben ganarse. Es muy posible que el lector también tenga una errónea concepción del concepto del dinero. Yo también la tuve, la mayoría de la sociedad la tiene. Basándose en emociones, y no en hechos, se intenta comprar la felicidad. La dedicación al pensamiento correcto es fundamental en esta tarea, el pensamiento correcto es el que se basa en hechos, y no en simples reacciones. Usted puede notar en la realidad, en el lugar y momento que esté viviendo, esta ley.

Miles de libros, millones de videos, entrevistas, de personas a las que podemos llamar: “exitosas“, nos hablan de la existencia de un deseo innato por hacer una diferencia, de dar un gran servicio, de una misión. Rara vez los encontrarás hablando del dinero, a menos que tú se lo preguntes. ¿El trabajador promedio/bajo hace lo mismo? Rara vez encontraras al 90% de la población hablando de un deseo innato, de ambición por dar un buen servicio, por vivir una gran vida. Lo encontrarás muy comúnmente hablando de cuánto dinero recibe, y de cómo basa sus decisiones en el día a día dependiendo de cómo se sienta, de lo bien que la pasó distrayéndose en su fin de semana, entre otras muchísimas cosas que usted, siendo una persona inteligente, puede reconocer: ¡no son importantes! Aquí hay un uso del principio de la concentración utilizado de dos maneras distintas, usted puede elegir, de hecho, lo hace.

Sé que es muy difícil para una persona pensar de manera distinta a la habitual. Yo viví el mismo cambio, pague el precio en forma de perseverancia más allá de las derrotas temporales, y heme aquí escribiendo sobre ello. Debo decir que las recompensas que recibí, y recibo de manera bastante habitual, son inmensamente superiores a los traspiés que tuve que atravesar. Mientras más alto sea el precio que pague, mayor será la recompensa, soy consciente de esta ley. La vida sin una mente abierta es monótona, es agua estancada, y ya sabemos que pasa cuando el agua se estanca. Si nos aferramos a nuestras ideas podemos estar seguros de algo: las cosas no cambiarán. Si eso te hace feliz, ¡continúa haciéndolo!

Si persigues un deseo con fuerza mental (en todos sus estados), te encontrarás con aptitudes que no sabías que poseías, con emociones que nunca experimentaste, con circunstancias que nunca imaginaste. La pasión por algo despierta las más saludables emociones humanas, el agua estancada se abandona con indiferencia a las más autodestructivas emociones humanas. ¿Cuántas veces te encuentras a ti mismo defendiendo tus argumentos sin una razón válida? Como dijo una de las más grandes figuras de la historia en el conocimiento sobre relaciones humanas:

la única manera de sacar lo mejor de una discusión, es evitándola.

– Dale Carnegie

Vincula tus pensamientos, emociones, y acciones, a un fin de tu elección. Libera la idea de la mayoría de la sociedad, a menos que estés a gusto con sus resultados. Si odias que las personas sean testarudas y no acepten tu opinión, ¡no hagas lo mismo con ellos! El pensador correcto es la persona que basa sus valores en hechos. Usted siempre tiene la capacidad de controlar su propia mente, de hecho, es lo único sobre lo cual tiene absoluto control. Tú eres consciente de que la gran mayoría persigue el dinero con una naturaleza tan primitiva que puede destruirse a sí mismo para conseguirlo, sin contar el daño que puede hacerle a otras personas. ¿Crees que lo consiguen? Es muy poco probable, y cuando lo hacen, el dinero no cumple el fin para el que debería ser adquirido, la felicidad.

¡Piensa correctamente! Tú no quieres formar parte de eso, quieres felicidad, y uno de los medios para conseguirla es el dinero. Si no existiera el dinero, ¿harías lo que estás haciendo? Yo diría a base de experiencia y profundas ideas que he encontrado en las lecturas, que la felicidad es el medio más práctico y agradable para conseguir dinero. Cuando una persona está feliz, se encuentra en inmejorables condiciones para dar un buen servicio con un espíritu de amabilidad, y de hacer más de para lo que le pagan. Este hábito de hacer más de para lo que pagan hacer, rara vez pasa desapercibido por las personas que tienen la capacidad de brindarle oportunidades. ¡Las oportunidades son una consecuencia! El hábito de ayudar sin esperar recibir nada a cambio, es una fiel causa a esta consecuencia.

Le pido que se relaje por un segundo y deje que su mente navegue en las aguas de la vida, deje de pensar. Ningún tipo de circunstancia o actividad es tan importante como para quitarse a usted mismo el privilegio de la felicidad.

¡La felicidad es la causa de muchas consecuencias!

Permítase a usted mismo experimentar el efecto o consecuencia que tiene en sus relaciones y circunstancias, el estado mental de la felicidad. ¡Encontrará maravillas! La gente le sonreirá sin motivos algunos, le ofrecerán reuniones, le ofrecerán elogios, le ofrecerán oportunidades. Penosamente en la actualidad hay muchas personas en busca de oportunidades con una mueca de insatisfacción en su rostro, con mucho para pedir y con un servicio pobre para ofrecer. Y, aún más penosamente, desconocen que es su propio estado mental el que hace vista gruesa a las oportunidades. Es el mismo que también hace vista gruesa, a la felicidad.

¡Gracias por su tiempo! ¿Tiene alguna pregunta?

 

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