La vida, cuando es vivida en niveles bajos de consciencia o energía, por así decirlo, acarrea una gran cantidad de situaciones que nos parecen dificultosas, y las llamamos problemas. En este artículo quiero encarar la visión de los problemas desde un punto de vista distinto, no desde como resolverlos, sino de cómo no pensar en ellos como problemas.

Cree y recibirás. Cuando la mente se encuentra ociosa necesita descargar todo su potencial de alguna manera, muchas veces los vicios se generan a partir de esto. Desde la ansiedad, hasta la depresión. ¿No sabes que hacer y eliges comer un bocadillo poco saludable para aliviar tu ansiedad? ¿Fumas un cigarrillo? ¿Tomas tu celular? Estos son simples efectos a una causa; esa causa es la falta de consciencia en el momento presente.

Los problemas a menudo son ficticios, la mayoría de los problemas, aproximadamente el 90% se generan por nuestras propias limitaciones mentales. La capacidad para orientar la atención al presente y las intenciones hacia el futuro, determinarán en gran medida nuestra felicidad. La meditación, en todas sus formas, puede ser de mucha utilidad.

No debemos olvidar que somos seres espirituales viviendo una vida humana, no es al revés. Nuestro estado natural es el espíritu, si lo remueves no habría uso posible para el cuerpo. Esto significa que lo intangible domina a lo tangible en este pequeño paréntesis en la eternidad. Interior, domina exterior. 

En este preciso momento su espíritu puede despertarse, y dominar cada aspecto de su vida. Usted no debe controlar cada área de su vida, hacerlo le traerá una gran cantidad de problemas sin sentido. Usted podrá notar, paseando por la naturaleza, que los árboles descansan tranquilamente… sabiendo que al siguiente día van a crecer un poco, y al otro día un poco más. No encontrará un árbol alborotándose y dudando si mañana crecerá o no, ¿será un día soleado o lluvioso? ¿Es Lunes, es Viernes, o es Domingo? La forma en que ocurre el fenómeno de la naturaleza nos muestra claramente el secreto, que paradójicamente, no es ningún secreto. La tranquilidad de saber lo que sucederá elimina el estado mental de duda que genera los denominados “problemas”. En esta danza de momentos, que es la vida, se demostró una y otra vez que la fe es el elixir eterno que da vida al impulso de los deseos, y realiza la transmutación de una manera absolutamente armoniosa y sencilla.

Reproduzco una cita del autor de la filosofía de éxito más categórica que ha conocido la historia, Napoleon Hill:

Si el lector es una de esas personas que creen que el trabajo arduo y la honradez por sí solos traerán riquezas, ¡Dios nos libre! ¡No es cierto! ¡Las riquezas, cuando aparecen en grandes cantidades, nunca son el resultado de un trabajo arduo! Las riquezas aparecen, si lo hacen, en respuestas a demandas definidas, basadas en la aplicación de unos principios definidos, y no por casualidad o suerte…”

Cuando el autor de esta filosofía se refiere a riquezas, no se refiere solamente a las materiales. Este autor basó su filosofía en las enseñanzas que recibió de hombres como Henry Ford, Thomas a. Edison, y Andrew Carnegie. Es tentadora la idea de recaer, una y otra vez, en la acción sin reflexión. Por eso la mayoría de las personas sigue este perjudicial hábito. Yo sé que usted está interesado en encontrar el secreto para conseguir sus deseos sin experimentar la pesada sensación de los problemas, bueno, aquí está: mantenga su atención en el presente, y dirija su intención conscientemente hacia el futuro.

No permita ni por un segundo que se vaya de su mente este pensamiento:

“Mi futuro es la consecuencia de las decisiones que tome, aquí y ahora.”

Coloque esta frase donde pueda verla continuamente, repítala en voz alta, haga de ella un hábito para que su mente deje de interferir con los pensamientos de lo que “debería ser”. Los problemas se generan de una u otra manera, al colocar al futuro o al pasado en el lugar del presente. Anticipar circunstancias negativas es un vicio que se adhiere naturalmente a la mente ociosa. Anticipar circunstancias negativas es lo que genera los problemas, en la gran mayoría de los casos.

Si usted se encuentra en medio de una circunstancia que su mente identifica como un problema, podrá notar que está relacionando esa simple circunstancia presente con el pasado o el futuro. No deje que el significado de la anterior afirmación se le escape, ¡léalo una vez más! ¡Ahora mismo, atención en el presente! Cuando se permita divagar en el pasado o futuro, debe hacerlo conscientemente, sabiendo que cada pensamiento es un hijo que usted ha concebido, y no puede echarlo de su hogar fácilmente, después de todo, ¡usted lo concibió!

Si permanece en el presente un tiempo considerable podrá notar que sus intenciones hacia el futuro serán más poderosas e influyentes. Ya no tendrá cien especulaciones sobre lo que puede pasar, tendrá una. Si se entrena a usted mismo para poder elegir esa simple intención, estará en condiciones de conseguir lo que quiera en su vida, siempre y cuando, usted crea en ello. Al no tener cien pensamientos tímidos revoloteando y peleando por un lugar privilegiado en su conciencia, tendrá unos pocos que golpearán con la potencia de un gran martillo en su energía. Este es el poder del pensamiento correcto, de la atención en el presente, y unas simples y poderosas intenciones hacia el futuro.

Para terminar, creo que todo está dicho. Simplemente me gustaría agregar una cita para reforzar esta idea y hacer que usted este mayor predispuesto a la decisión; ya que esta idea puede, potencialmente, cambiar su vida:

La prueba del hombre es la lucha que libra,
El valor que muestra a diario,
La forma en que se mantiene en pie y recibe,
Los numerosos golpes del destino.
Un cobarde puede sonreír cuando no hay nada que temer,
Cuando nada detiene su progreso,
Pero hace falta ser un hombre para ponerse de pie y aplaudir,
Cuando es otro el que se destaca.

Después de todo, no es la victoria,
Sino la lucha que un hermano libra.
El hombre que, encontrándose contra la pared,
Se mantiene de pie, erguido, y recibe
Los golpes del destino con la cabeza muy alta,
Sangrando, contusionado y pálido,
Es el hombre que más tarde ganará,
Pues no teme fracasar.

Son los golpes que recibes, y las sacudidas que recibes,
Y las conmociones que tu valentía soporta,
Las horas de tristeza y vano pesar,
El premio que se escapa de tus manos,
Los que ponen a prueba tu temple y demuestran tu valor.
No son los golpes que das,
Sino los golpes que recibes en esta vieja tierra,
Los que muestran si aquello de lo que estás hecho es real.”

¡Misteriosa e imponderable, es la mente humana!

– Napoleon Hill

¡Muchas gracias por su tiempo! ¿Cuál es su opinión?

 

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