La persona culpable de una deshonestidad, podrá caminar solitariamente por el desierto, y aún así, sentiría que cada grano de arena la mira escrutadoramente.

La deshonestidad es perjudicial en dos sentidos: uno, y el más reconocible por cierto, es el que genera instantáneamente. La espina emocional que sentimos cuando decimos algo que sabemos que no es lo correcto. Muchísimas de los problemas que sufrimos en nuestra vida se basan en saber cuál es la decisión correcta, y no tomarla. Esta decisión, también, estará sometida a la conocida REGLA DE ORO. La cual dice que deberías tratar a los demás, como quisieras ser tratado. Esta idea es, básicamente, en la cual se basó todo el cristianismo. Para obtener un mayor beneficio, podríamos asociar esta regla con la famosa Ley de la Compensación, planteada por Emerson. Cosecharemos lo que sembremos, cada uno de nuestros pensamientos son representativos de una semilla sembrada en nuestro jardín mental.

Muchas personas podrán tener la siguiente resistencia en sus pensamientos: ¿y qué si la persona no me devuelve lo que le doy? Esto es un planteamiento erróneo de la idea por su parte, si piensa de esta manera, el acto de dar o la siembra que usted está realizando a otra persona, no tendrá ninguna compensación satisfactoria. Ya que se basa en la idea de dar, esperando recibir. ¡Trata a los demás como quisieras ser tratado! ¿Te gustaría que alguien haga algo por ti, esperando recibir algo a cambio? tu sentirías que esto es así, y tu reacción ante el regalo sería de una aceptación a medias. La ley de la compensación siempre nos dará exactamente lo que sembremos, pero no solamente mediante nuestras acciones, sino también mediante nuestros pensamientos. De hecho, es mucho más importante el pensamiento, que la acción en sí. Una acción tan sencilla como abrir una puerta amablemente puede ser mínima, pero hacerlo con una gran sonrisa y un cálido “pase, por favor“, tendría un efecto mucho mayor que prestar una gran suma de dinero con una actitud mental negativa. Usted se sentirá mejor instantáneamente, y la otra persona tendrá un gran concepto de usted. Tarde o temprano, en alguna situación aislada, la inmutabilidad de esta ley nos devolverá nuestra siembra en forma de cosecha.

Volviendo al tema principal de la idea, la deshonestidad no solamente genera una cosecha negativa, que en este caso sería de un grado de importancia menor, a comparación de lo siguiente: cada acto de deshonestidad, proviene de un pensamiento de deshonestidad mezclado con la emoción de la vergüenza, el odio, el miedo, o alguna otra emoción negativa. No seríamos deshonestos si no existieran algunas de estas emociones o causas. ¿Cuál es la consecuencia más catastrófica de la deshonestidad? Que mediante una acción, precedida por un pensamiento cargado de emoción, se adhiere al subconsciente como el imán lo hace al metal. De esta manera, la deshonestidad pasa a formar parte de nuestro carácter.

Esta acción ya no es un acción aislada, esta acción es una muy probable acción futura. La próxima vez que tengamos la oportunidad de elegir entre honestidad y deshonestidad, la primera reacción que surgirá de nuestro carácter será la deshonestidad. Y, a no ser que vivíamos una experiencia en la cual aumente o expanda nuestra consciencia, o nos veamos obligados a ser honestos, la deshonestidad se habrá convertido en nuestro hábito. Este artículo tiene la intención de hacer el papel de “experiencia que aumenta o expanda nuestra consciencia.”

Como nuestra idea no es transmitir las posibles desgracias, sino, las potenciales victorias, terminaremos este artículo hablando sobre las ventajas de la honestidad. Una persona honesta de por sí, tiene muchas posibilidades de ser feliz. ¿Podríamos pedir una recompensa más grande para un simple hábito? La honestidad se desprende de la responsabilidad frente a sus propios pensamientos. Una persona honesta es una persona que no tiene ninguna resistencia (basada en el miedo), a expresar lo que siente. La mente que se encuentra libre de miedo, posee un domicilio favorable para emociones como la seguridad en uno mismo, y el amor. El carácter de una persona honesta, del cual se desprende su vida, tiene rasgos armoniosos.

A menudo podemos ver a personas con el seño fruncido, la espalda encorvada, y una mirada evasiva. Sabemos que hay algo de estas personas no nos atrae, sentimos un rechazo hacia ella. Cuando vemos a una persona que nos mira a los ojos, nos sonríe, y sus movimientos son ligeros y dinámicos, tenemos una gran tendencia a ver a esa persona como alguien agradable, del cual nos sentimos atraídos. En ambos casos percibimos el carácter de la persona, para dar pruebas de esto tendría que remitirme a hablar un largo texto sobre el lenguaje corporal y distintos descubrimientos. ¡No es tan importante saber la teoría! Usted lo siente, y eso es suficiente para que lo identifique y lo aplique en su vida.

La gran capacidad que tenemos como humanos de percibir toda clase de energías y toda clase de situaciones a nuestro alrededor, en ocasiones puede ir en nuestra contra. Esta gran cantidad de información puede ser abrumadora, y hacernos desviar de la única gran verdad: ¡la vida está sucediendo en este momento! Sus pequeñas acciones en este momento, están definiendo la calidad de su vida; y estarán anticipando la calidad de su futuro. ¿Por qué remarco esto? Como mencioné, la deshonestidad se basa en la emoción del miedo, la cual es solamente un hábito de pensamiento. Si eliminamos la raíz del problema, el miedo, también eliminaremos todas las ramas que se desprenden de el. Aquí hay una solución que plantea uno de los más grandes líderes de la historia: Steve Jobs.

Porque prácticamente todo, las expectativas de los demás, el orgullo, el miedo al ridículo o al fracaso se desvanece frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante. Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay razón para no seguir tu corazón.

¡No hay grandes secretos! Las grandes verdades de la naturaleza son sencillas, fáciles de comprender. Los personajes de nuestra historia que podríamos calificar como grandes, entendieron esto, y lo utilizaron para dejar grandes marcas en la historia de la humanidad.

¿Quieres empezar a vivir una vida feliz? Hay también una gran verdad sobre esto: ¡aplica la REGLA DE ORO! Combínala con la Ley de la Compensación. Elimina el miedo, un estado mental nefasto para la felicidad. La honestidad, entre otras maravillosas cualidades, se destacaran en usted. No se permita olvidar que lo único sobre lo cual usted tiene ABSOLUTO CONTROL en esta temporal experiencia humana, es sobre su estado mental. Curiosamente, es todo lo que necesitamos para cambiar por completo nuestra vida. ¿Será este regalo una simple casualidad?

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