En este artículo me gustaría abarcar la maravillosa temática de la sensación de felicidad. Sería provechoso que usted analice detalladamente el lenguaje que utilice en esa frase. La palabra sensación, en su definición según la RAE, significa lo siguiente: percepción psíquica de un hecho.

Lo que nos interesaría saber a nosotros, que estamos en una permanente búsqueda del bien más preciado que podemos poseer en esta vida, la felicidad, es que acciones podemos realizar en nuestro día a día para favorecer a nuestra percepción psíquica, a que nuestra sensación, se oriente a la felicidad. Como ha comentado numerosas veces el reconocido orador, mentor, y psicólogo práctico, Anthony Robbins: felicidad=progreso.

Algo que siempre remarca en sus conferencias es un hecho al cual, personalmente, solo puedo añadir mi aprobación: no importa que tanto dinero tengas, que tanto poder tengas, ni que tantas relaciones tengas, si no sientes que tu vida esta progresando, no experimentarás una genuina felicidad. La mente humana es, como mínimo, misteriosa. El aprendizaje de su funcionamiento debería ser uno de los objetivos principales de todo individuo, ¿por qué? Porque de tantas cosas que tenemos la posibilidad de aprender en nuestra vida, ninguna puede ofrecernos una recompensa tan grande como el conocimiento y dominio de nuestra propia mente. Una mente bajo control puede crear una vida extraordinaria, sin la necesidad de muchas posesiones o circunstancias. Una mente dominada por las pasiones, puede crear un infierno en la tierra, aunque la persona tenga las posesiones y circunstancias más deseables del universo.

¡La felicidad es sinónimo de progreso! Como acabamos de comentar, usted podrá corroborar en su propia experiencia la anterior afirmación. ¿Cuánto tiempo valora sus nuevas posesiones? ¿Cuántas veces valora las atenciones de su pareja? ¿Cuánto tiempo disfruta de su aumento de sueldo? La respuesta a estas simples preguntas, es la siguiente: tanto tiempo, o veces, como nos haga sentir que progresamos. Podríamos comprar 10 autos ultimo modelo, podríamos encontrar al amor de nuestra vida, y podríamos recibir un aumento del 1000%. Claro que sentiríamos una inmensa sensación de felicidad durante cierto tiempo, pero si usted no continúa alimentando esa percepción psíquica de las circunstancias que hay en su vida de manera positiva, ¡la sensación se esfumará! Me atrevo a decir, que si usted recibe todas estas maravillosas circunstancias, y no continúa alimentando esa sensación, su felicidad no podrá durar más que algunos meses.

La mente humana crea la felicidad. Teniendo esta afirmación en cuenta, usted tiene una idea de inestimable valor en su poder: a partir del progreso (en cualquiera de sus formas productivas), usted favorece conscientemente a la sensación de la felicidad. Lo que hace que su mente, cree felicidad. ¡No importan sus circunstancias actuales! Si usted no se siente feliz, es porque su vida no está progresando, al menos no internamente.

En estos momentos la persona que se encuentre leyendo este artículo está experimentando decenas de sensaciones y miles de pensamientos a diario. Las sensaciones, se producen a partir de sus pensamientos. Como comente anteriormente, el dominio de su propia mente le permitirá elegir sus pensamientos a conciencia, y por lo tanto, las sensaciones que experimentará en su vida. La acción de progresar a diario, en las actividades que usted elija, le permitirá orientar sus pensamientos hacia esta sensación de plenitud. ¡Eso es todo lo que necesita!

Para terminar, la acción que usted podría adoptar para utilizar esta valiosa idea es la siguiente: elija un grupo de actividades de su gusto, de su gusto. Y comprométase por el periodo de un mes a progresar diariamente en alguna de ellas. Podría ser actividad física, leer algún libro, mejorar algún rasgo de su carácter, entrar en contacto con su lado espíritual, etcétera. El sentido de estas actividades es favorecer a la sensación de felicidad, que solamente usted percibirá. Ninguna otra persona podrá decirle que lo hará feliz. ¡La felicidad es psicológica! depende absolutamente de cómo usted oriente su actividad mental.

Una última aclaración: estas actividades, tanto la lectura del artículo como poder pasar a realizar las acciones que usted elija, solamente serán de utilidad en la medida que usted crea en ellas. Si decide leer el artículo o realizar las acciones, con una actitud mental negativa, ¡fracasará! La importancia de esta afirmación es tan elemental como para garantizar su repetición a diario. El proceso ideal es el siguiente: piense, crea, actúe.

¡Nunca comience algo que usted no crea poder terminar! Antes de pasar a la acción física, debería haber una fuerte acción mental.

“Piense desde el final. Véase a usted mismo terminando con éxito lo que aún no comenzó.”

– Wayne Dyer

¡Muchas gracias por su tiempo!

Empatía con la vida. El pensamiento correcto.

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