Ningún individuo que viva o haya vivido sobre la faz de esta inmensa Tierra, lo ha hecho sin enfrentarse a determinados problemas. Esto se debe a que la vida es sinónimo de crecimiento. El crecimiento físico debe ir acompañado de un crecimiento mental. Cuando esta relación no se mantiene estable, podemos ver a personas que sufren sin saber la causa específica de su sufrimiento, y es importante recordar que nada sucede sin una causa. Como ya hemos mencionado en nuestro anterior artículo: “Progreso = Felicidad“, la mente humana crea la sensación de felicidad a través de la acción de progreso en cualquiera de sus formas productivas.

Cuando experimentamos fracasos, o mejor dicho: derrotas temporales, es cuando nuestro entorno está intentando moldearnos de un material más resistente a nivel mental, y espiritual. Muchos de nosotros utilizamos una hora a diario para ejercitar nuestro cuerpo, ¿hacemos lo mismo con nuestra mente? Los problemas, en gran medida, son parte de un entrenamiento mental. Usted podrá notar que personas con un alto grado de consciencia y un poder mental desarrollado fueron personas que pasaron por desgarradoras experiencias, que pusieron a prueba su espíritu. Nelson Mandela, Víctor Frankl, y Napoleon Hill son solo ejemplos de lo que es capaz de lograr una mente desarrollada.
¿Puede usted identificar a una persona que haya alcanzado un remarcable éxito, sin haber sufrido varias derrotas temporales, e inclusive algún gran fracaso? ¡Lo dudo!

Hay muchas citas y frases que se refieren a la superación del fracaso, no quiero dar información que puede ser redundante para el lector. La realidad es que usted, como ninguna otra persona, podrá atravesar una vida sin dificultades. Aquí quiero remarcar una verdad más profunda e inmutable: cada fracaso trae consigo, la semilla de una recompensa equivalente, o mayor.

¡Busque profundamente en sus experiencias! En las más oscuras que haya atravesado en la vida, si siente una sensación de profundidad emocional, está en el camino correcto. ¿Cuál fue la recompensa que recibió a partir de esa derrota o fracaso? El tiempo sana las heridas emocionales, y nos permite observar con mayor claridad las experiencias que pasamos. Permítame recordarle que esa experiencia contribuyó también a formar lo que usted es el día de hoy. Esos momentos en que nos moldeamos espiritualmente, generalmente son momentos en que nuestra dirección en la vida cambia absolutamente. La vida no es más que una sucesión de años, meses, días, horas, y segundos. Los fracasos que sufrimos en segundos o minutos, a menudo dibujan el camino que estamos destinados a transitar por el periodo de nuestra visita a la tierra.

Los seres humanos tenemos el hábito de ser incrédulos frente a las nuevas ideas. Por lo tanto, no debería sorprenderle que su primera reacción sea la indiferencia. A menos que usted ya tenga conocimientos sobre cómo funciona la mente humana y sus maneras de acción, no espero que comprenda todo lo que quiero decir. Sin embargo, puede utilizar el conocimiento para generar un cambio en su vida, ¡esto no se trata de optimismo! Esto no se trata de algún tipo de remedio fantástico. Hay dos formas de vivir esta vida, y usted podrá reconocer fácilmente cual está utilizando. Una es siendo un ganador, la otra, siendo un perdedor. ¡No puede permanecer en el medio! Los problemas constantemente golpean su puerta expresando a gritos: ¡el momento es ahora! La hora del juicio ha llegado, ¿cuál será su decisión?

Los ganadores, en absolutamente todos los aspectos de la vida, se imaginan a sí mismo capaces de lograr lo que quieren lograr. Los perdedores, piensan una y otra vez en la posibilidad de perder. Es más, muchísimas veces afirman haber perdido, antes de empezar. Los ganadores no siempre ganan, pero en su desarrollado hábito de pensar correctamente, buscan la semilla de un éxito equivalente en el fracaso que han sufrido. De esta manera, se aseguran una recompensa mucho mayor que una compensación material. ¿Cuál es esta recompensa? Usted puede deducirlo, solamente debe pensar en ello.

Recuerde, por favor, que esto no se trata de un cuento de las mil y una noches. Aquí estamos hablando de hechos que ocurren a diario, ¡en su vida! Lo realmente curioso es que aquí los personajes físicos, que podemos percibir con los cinco sentidos, son los menos importantes. Hay un ejército inmenso de personajes que no están en la escena, sin embargo, mueven a los personajes principales como un titiritero mueve a sus muñecos. Se conoce a este ejército como pensamientos. ¿Es usted el titiritero, o el títere? ¿Está utilizando su mente, o su mente lo utiliza a usted?

Los ganadores en la escena de la vida son titiriteros. Ellos controlan las circunstancias, y no dejan que las circunstancias los controlen. Cuando usted se enfrente a sus problemas nuevamente, y le aseguro que ocurrirá, afrontelos con la actitud de un ganador, sea consciente de que esta vida es un “boleto de ida”, y no hay juez más cruel y despiadado que el arrepentimiento. La incomodidad es la esencia de la vida, comentó Mahatma Gandhi en su biografía.

Para finalizar, cuando sus problemas no se resuelvan la manera que usted desea, porque a veces incluso los ganadores pierden, ¡Busque la semilla de una recompensa equivalente que se haya en esa experiencia! Nelson Mandela la encontró luego de visitar más de dos décadas la prisión. Víctor Frankl la encontró luego de estar años en los campos de concentración, y sufrir las más despiadadas acciones que esta humanidad ha conocido. Napoleon Hill la halló en el nacimiento de su hijo sin orejas, el cual se convirtió en un ejemplo para las personas con discapacidades. No solamente por terminar oyendo, más allá de no poseer la estructura física necesaria para hacerlo, sino porque no dejo que las circunstancias determinarán su manera de pensar.

El fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez con más inteligencia.
– Henry Ford

¡Nadie puede fracasar hasta haber claudicado, en su propia mente! Sea una ganador.

¡Gracias por su tiempo,

Empatía con la vida. El pensamiento correcto.

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