Una de las tragedias más penosas de observar para la consciencia, es ver a la inmensa mayoría de personas que van patentando por la vida. ¡Cómo si estuvieran obligados a vivirla! Las millones de personas que prefieren prender la televisión y utilizar horas de su vida enfocando su atención en cosas que realmente no tienen ningún sentido para ellos, o su felicidad. Felicidad no es lo mismo que comodidad. Supongamos que usted utilizará 1 hora por día para ver televisión. Esta hora en 1 año serían 360 horas. ¡En 10 años serían 3600 horas! Dependiendo de su expectativa de vida, que espero que la sitúe usted bien alta, podrá comprobar cuánto tiempo de su vida utilizo en distraerse a usted mismo de las cosas que realmente le importaban. Si nos dejamos llevar por la antigua suposición de que el promedio de vida es de 100 años, ¡habría utilizado 36.000 horas de su vida delante de una caja! Suponiendo que solamente mira una hora por día. Estas cajas no solamente están en nuestra habitación, actualmente también se encuentran en nuestro bolsillo. ¡No se engañe a usted mismo! Es necesario aclarar, que me refiero a la mala utilización de la tecnología, me refiero a la herramienta útil dirigida a un fin inútil.

La realidad es que una persona promedio, debido a malos hábitos, tiene un rango entre los 80 y 90 años de vida. Estas personas disminuyen 10 años de esta única experiencia que es la vida de manera inconsciente, debido a malas decisiones que toman diariamente. Esto es trágico, y a la vez, es un claro ejemplo de lo que la mala utilización de la mente puede ocasionar.

En estos días -2016- hay una nueva tendencia social. En la cual miles, tal vez millones de personas, utilizan la caja que está en su bolsillo para “perseguir pokemones.” Para los que afortunadamente no estén enterados, existe una nueva aplicación celular que les permite a las personas capturarlos al reconocerlos con su teléfono celular, y pueden buscarlos por toda la ciudad, el país, ¡el mundo! Esta es no es más que una idea comercial que beneficia económicamente a unos pocos, sirviéndose del hábito generalizado de la sociedad de realizar actividades que no los obliguen a pensar.

Muchas personas preferirían morirse antes que pensar; en realidad eso es lo que hacen.

– Bertrand Russell

Pensar. La realidad es que ninguna persona conscientemente elegiría vivir una vida mediocre, sin embargo, la viven. ¿Cuál es el problema? Ellos desean algo, y piensan en otra cosa. Desean todo tipo de riquezas: materiales, espirituales, mentales, relaciones, etc. ¡Pero no piensan en eso! Piensan en su incapacidad de conseguir todos sus deseos, piensan en el clima, piensan en su apariencia, piensan en el vecino, ¡piensan en pokemones! Cuando se cansan de “pensar” en todas estas cosas deciden darse un descanso y prender la caja que se encuentra en sus habitaciones. En ese momento puede usted descansar plácidamente, ya que ahora todas las autoridades que están a cargo de este sistema mundial de la comunicación, le dirán que pensar.

El auténtico pensar, al que me refiero, es el pensamiento serio y definido. La acumulación día tras día de pensamientos sobre un deseo que usted quiera conseguir, una obsesión. Mis palabras no podrían transmitirle fielmente ni un décimo de la felicidad, y las profundas emociones, que usted podrá sentir al entregarse a la tarea del pensamiento serio. ¿Cómo puede usted aplicar esto en su vida? Siéntese durante una hora y piense seriamente en todo lo que quiere. ¡Hágalo a diario! A algunas personas les puede encantar hacer esto, y otros pueden creer que es una idea estúpida. En un plazo inferior a un mes, de manera segura, usted habrá recibido las pruebas suficientes mediante la experiencia para ya no querer detenerse en la práctica de este hábito. Incluso utilizará tiempos libres para realizar este misma tarea, ¡esto es grandioso! Y si por casualidad usted se topa con influencias negativas que quieren disuadirlo de realizar esto, lo cual es algo altamente probable, usted puede hacer algo increíblemente efectivo: ¡ignorarlos!

Deja que otros lleven vidas pequeñas, pero no tú. Deja que otros discutan asuntos pequeños, pero no tú. Deja que otros lloren por pequeños dolores, pero no tú. Deja que otros dejen su futuro en manos de otros, pero no tú.

– Jim Rohn

¡Tiempo! Es todo lo que tenemos. Suponiendo que usted sea una excepción, lo cual sería fantástico, su vida de 100 años tiene 864.000 horas para invertir. ¡No querrá utilizar 36.000 delante de una caja! O incluso más, si utiliza exageradamente la caja en su bolsillo. Ninguna personas que piense correcta, sería, y definidamente, haría esto. El pensamiento debe ser dirigido con inteligencia, de otra manera, usted entrará en la categoría mencionada anteriormente por Bertrand Rusell, usted creerá que piensa, pero de hecho puede llegar a morir sin haber pensado seriamente una sola vez.

Tal vez, es momento de que reflexione en su vida. Espero sinceramente poder ayudarlo con estas palabras, en este camino hacia su propio descubrimiento. Este descubrimiento se producirá gracias a su fuerza de voluntad para utilizar estas ideas y dirigirlas hacia su auto-realización. Se producirá en la medida de que piense seriamente, no se producirá si usted no lo hace. ¡La oportunidad ha mostrado sus cartas! Los que estén preparados, la tomarán. Los que no, seguramente encontrarán alguna buena justificación que yo no debo especificar (y tampoco podría).

Por si queda alguna duda, la forma de tomar esta oportunidad, es combinar el deseo con el pensamiento. Desear no lleva a obtener, desear algo y pensar seriamente en ello, si lo hará. ¡Dedique una hora de su día a pensar! Napoleon Hill, uno de los autores más fascinantes de todos los tiempos, dedicaba 3 horas diarias a pensar. Henry Ford decía: “Pensar es el trabajo más difícil que existe. Quizá esa sea la razón por la que haya tan pocas personas que lo practiquen.”

¡Ya lo ha entendido! La acción es el siguiente paso, no lo piense demasiado, simplemente siéntese y hágalo. No se permita claudicar, porque los ganadores nunca abandonan y los que abandonan nunca ganan. Espero con ansias un mensaje de usted comentándonos como le ha servido aplicar este ejercicio en su vida.

¡Gracias por su tiempo!

Empatía con la vida. El pensamiento correcto.

Anuncios