Los ganadores piensan en ganar. Los perdedores piensan en los ganadores.

En estos días se hizo muy popular imagen de Michael Phelps y Chad le Clos, para los que aún no han tenido la posibilidad de verla:

¡Esta imagen es impactante! Aquí no sólo se retrató la imagen de dos deportistas compitiendo. Se retrataron los pensamientos que estaban presentes en la mente de cada uno de ellos. Aquí se retrato la causa del triunfo de Michael Phelps, y también la causa de la derrota de Chad Le Clos.

¿Dónde estuvo la mayor virtud de Phelps, y el gran fallo de Le Clos? Podemos resumirla en una sola palabra: ¡concentración!

Cuando ponemos algo en un lugar, lo sacamos de otro. Le Clos no solamente miraba a Phelps, sino que también y sobre todo, dejó de mirar el objetivo por el cual estaba ahí. Esto se basaba en que él creía que Phelps podía ganarle. ¡Piense en eso! Los ganadores no piensan en la posibilidad de perder, por eso en la gran mayoría de los casos ganan. La concentración realmente es una mágica habilidad, que puede entrenarse.

Por unos segundos, visualice ese preciso momento que aparece en la foto. Imagínese en los ojos de Phelps, luego en los ojos de Le cross. Usted notar claramente a lo que me refiero con el principio de la concentración. También podríamos recalcar la frase de que <<uno está compitiendo consigo mismo, y el otro compite con otra persona>>. Esta frase debería ser encuadrada y vista con regularidad, porque es una de las causas más comunes del fracaso en todas las áreas de la vida.

Cuando uno compite consigo mismo, no hay posibilidad que el fracaso sea culpa de otro. Cuando uno compara el capítulo uno de su vida con el capítulo diez de la vida de la otra persona, se siente frustrado. Sin energía no podemos avanzar, y nos estancamos como el agua que fluye por una montaña y de repente se le coloca una represa por delante. Usted sabe cómo luce el agua estancada. ¡No hay ninguna razón lógica para pensar en lo que no tenemos y afligirnos por eso! ¡NINGUNA! Claro que si hay algunas emocionales. En estos momentos es necesario que deje sus emociones de lado, y piense seriamente en esta idea.

Volviendo al tema de este artículo: ¿Cómo está manejando usted su concentración? Y recuerde, no es momento de ser emocional ni condescendiente con usted mismo. Usted quiere la verdad, y debe hallarla a toda costa. Aquí hay algunas preguntas, que si las contesta seriamente, pueden ayudarle a saber dónde está.

Pasos:

1) ¿Pienso más en lo que quiero, o en lo que no quiero?

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2) ¿Pienso en lo que quiero yo, o en lo que quieren los demás?

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3) ¿Me encargo de terminar todas las tareas que comienzo, antes de pasar a las siguiente?

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Estas simples preguntas pueden hacerle entender si usted está manejando conscientemente su concentración; si no ha oído hablar de este principio anteriormente, es bastante seguro que las respuestas no le sean satisfactorias. Esto no debe afligirlo, ya que ha encontrado la causa de algunos, o la mayoría de sus problemas. Si cambia la causa, cambiará el efecto. ¡No tenga duda de eso!

A partir de las respuestas, puede formar hábitos que reemplazarán sencillamente a los que usted tiene en este momento. En el artículo sobre “¡Coraje!”, hablamos del proceso de convertir un deseo en ideas, y esas ideas en planes.

Algunas reflexiones finales:

Los ganadores piensan en ganar. ¡Cuánto significado hay detrás de estas cinco palabras! Podría tomarse cinco o diez minutos para analizarlas profundamente. No olvide las palabras de Henry Ford: <<pensar es el trabajo más duro que existe, será por eso que pocas personas lo practican>>. Muchas veces vamos haciendo, sin pensar lo que hacemos. Si usted se considera un ganador, estupendo. Si usted <<está viendo al competidor de al lado>>, puede cambiarlo. Utilice la concentración, toda la que tenga, para pensar en las cosas que usted quiere. No en las cosas que no quiere, o en las cosas que sus vecinos y familiares quieren. Entrene su mente para pensar cada segundo, minuto, hora y día de su vida, en las cosas que usted quiere.

¡Esperamos su mensaje para saber en qué está aplicando la concentración en su vida! ¿Cómo lo está haciendo?

 

¡Muchas gracias por su tiempo!

Empatía con la Vida. El pensamiento correcto.

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