No juzgues cada día por la cosecha que recoges, sino por las semillas que plantas.

– Robert Louis Stevenson

En ocasiones nuestra obsesión por la gran obra, no nos permite ver con claridad los detalles que la componen. Hasta el más maravilloso y imponente edificio, está formado por pequeños componentes ordenados de forma armoniosa unos con otros. Hasta el más hermoso paisaje, está compuesto por distintos pequeños trozos de tierra, cielo, estrellas, luz. Hasta la persona más espléndida, está compuesta por pequeños rasgos de carácter que la hacen lo que es.

En ocasiones nuestra obsesión por la gran obra, no nos permite ver con claridad los detalles que la componen. Hasta el más maravilloso e imponente edificio, está formado por pequeños componentes ordenados de forma armoniosa unos con otros. Hasta el más hermoso paisaje, está compuesto por distintos pequeños trozos de tierra, cielo, estrellas y luz. Hasta la persona más espléndida, está compuesta por pequeños rasgos de carácter que la hacen lo que es.

¿Como los pequeños y agradables gestos hacia los demás definen la gran obra de nuestra vida? Es vital llamar su atención a la siguiente idea: ningún logro notable de ningún ser humano, puede ser alcanzado sin la cooperación armoniosa de otras personas.

¿A qué nos referimos con pequeños gestos?

Las acciones pueden ser débiles o poderosas. Son débiles cuando no están relacionadas con nuestro carácter. Son poderosas cuando están respaldadas por lo que somos. Un pequeño gesto es una acción que puede no ser gigante, pero si es poderosa. Como mencionamos en otros artículos, una acción tan sencilla como abrir una puerta para que otra persona pueda pasar es una acción pequeña, pero combinada con la emoción del amor y la felicidad expresada en una sonrisa, esa acción es poderosa.

¿Qué pequeños gestos puede desarrollar?

¡Es su decisión! Las características de cada persona favorecen a determinados gestos y minimizan el efecto de otros. Sin embargo, hay un gesto que forma parte del lenguaje universal. Puede ser interpretado por cualquiera persona, de cualquier edad, de cualquier lugar. ¡Sonrisa!

Por un mecanismo misterioso que personalmente desconozco, un bebe puede entender que la sonrisa de los padres significa lo que nosotros mismos entendemos. Lo mismo pasa en todos los ambientes, y con todas las personas. Dado que la Verdad es aquello que nunca cambia, podríamos resolver que estamos frente a una de las Verdades de la Vida. Cualquier persona que sonría, hace de sí mismo algo superior. La sonrisa respaldada por un sentimiento de felicidad siempre hace feliz al que la emite como al que la recibe.

¿Cómo lo aplico en mi vida?

La realidad es que esta Verdad, al igual que todas las grandes verdades, es de público conocimiento. Por el rasgo de la indiferencia que poseemos como seres humanos, está verdad simplemente ha sido ignorada.

Usted puede formar el hábito de lograr una leve y agradable sonrisa mediante la práctica. Colóquese delante de un espejo, o una cámara, y practique formas de hacer un uso adecuado de su sonrisa para influir positivamente la vida de todas las personas con las que entre en contacto. Hágalo a diario, hasta descubrirse a usted mismo manteniendo una leve y agradable sonrisa la mayor parte de su día.

Este simple gesto, es pequeño, pero puede cambiar radicalmente la forma en que las personas reaccionan a sus palabras y acciones. Como beneficio adicional, se ha comprobado científicamente que muchas veces la emoción sigue a la acción. De esta manera, colocar una leve sonrisa en su rostro habitualmente lo está preparando, literalmente, para ser feliz.

No se usted, pero personalmente odio ver personas que se pasean con la vida con un rostro que indica que el mundo está a punto de colapsar, ¡esto repele a los demás! No se trata de apariencia física, sino de una presencia espiritual. Usted no quiere hablar con ellos, no quiere saludarlos, mucho menos formar una relación. La química de la mente atrae o repele a las personas mediante la energía que emanan. Aproveche esta Verdad, no se permita ser abusado por la misma.

“No permitas jamás que alguien venga a tí y se aleje sin ser mejor y más feliz”

– Madre Teresa de Calcuta

Este es solo un pequeño gesto. Puede encontrar otros que lo beneficiarán en este camino de la vida, y le permitirán tener siempre alguien con quien caminar. No olvide que las más grandes personalidades de la historia, están formados por pequeños rasgos de carácter. La vida está formada por las pequeñas cosas.

¡Sonría!

Empatía con la Vida. El pensamiento correcto.

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