…¿Qué es lo que te gusta hacer?

Si no puedes responder a esta pregunta de manera clara y concisa, no te sientas mal al respecto. Curiosamente, mediante el estudio y la experiencia preguntando exactamente lo mismo, he descubierto que es una pregunta que las personas no suelen hacerse. Si lo sabes, ¡perfecto! También tenemos una recomendación para ti.

¿Por qué no lo sabemos?

Debemos ser honestos con nosotros mismos en este aspecto. No podría deducir exactamente qué respuesta dará cada una de las personas, pero es posible deducir que la respuesta siempre va a estar basada en algún tipo de emoción, predominantemente de miedo. Las personas, generalmente, no piensan en lo que les gusta hacer porque les da pánico no encontrarlo y sentirse frustrados. Pero nuestra mente no funciona de esa manera: el rechazo genera obsesión.

Otros realmente nunca lo piensan porque toda su atención está dirigida al exterior, a lo que los sentidos le entreguen. Para descubrir que es lo que amamos hacer debemos pensar y sentir conscientemente. Es inexplicable la indiferencia con la que el ser humano se tortura a sí mismo. Sabemos que es lo que tenemos que hacer para ser felices, tenemos pruebas todos los días, en todo momento… ¡Y no lo hacemos!

Muchos responderán que no tienen tiempo para pensar o hacer algo que realmente gustan hacer. Espero que puedan ser salvados por alguna idea que llegue a su mente con la suficiente carga emocional para poder alejarlos de ese perturbador pensamiento. Tal vez si usted es uno de ellos, o conoce alguno de esas personas, pueda ingeniárselas para hacerles llegar esta idea, y utilizar su imaginación para combinarla con la emoción suficiente para llegar al corazón (o subconsciente), de dicha persona. Cualquier idea aplicada con persistencia en la mente puede sembrarse y posteriormente cosecharse. No hay duda de esto.

¿Cómo saberlo?

Consciencia dirigida a tus emociones. La realidad es que muchas personas ya saben lo que les gusta hacer, pero construyen un muro de limitaciones mentales que les impiden disfrutar o siquiera hacer lo que aman hacer. Las limitaciones existen solo en tu propia mente. Son ideas a las cuales mezclaste  con una poderosa emoción de miedo, dudas, o alguna emoción similar. Estas ideas tienen raíces profundas y gruesas en tus hábitos.

Puedes eliminarlas decidiendo hacerlo y formulando planes para lograrlo. El artículo sobre auto-sugestión puede serte de mucha utilidad para esto. Pero es importante remarcar aquí una verdad de la Vida: creer lleva, inevitablemente, a obtener. Cada persona es lo que es porque cree que es eso, y hasta que no cambie su manera de pensar y se crea capaz de más, no habrá nada que pueda ayudarle excepto el mismo. Este conocimiento puede notarse, por dar un ejemplo, en las personas que quieren bajar de peso adoptando dietas (soluciones exteriores), sin cambiar sus obesos pensamientos. Las dietas no funcionan para las personas que no cambian su forma de pensar a través de la decisión firme en su propio corazón.

Este conocimiento se aplica a todo tipo de limitaciones, piense seriamente, y observe de manera meticulosa como se expresa en todas las actividades cotidianas. Mientras más lo entienda, más capacidad tendrá para aplicarlo y beneficiarse de el.

Quería desviarme para hacer esa pequeña aclaración sobre las personas que buscan soluciones externas a problemáticas internas. Pensando nuevamente en: ¿qué es lo que es lo que nos gusta hacer?

Ejercicio diario

Luego de haber desglosado gustos sencillos que puedas tener y te hagan sentir bien, ¡Utiliza una hora de tu día para hacerlo! Es sencillo, podes hacerlo. El único problema que podemos encontrar aquí es como dijo el filosofo estadounidense Jim Rohn: lo que es fácil de hacer, también es fácil de no hacer.

La decisión de hacerlo forma un futuro y desecha otro. Es importante remarcar esto lo mayor posible: LA DECISIÓN DE HACERLO FORMA UN FUTURO Y DESECHA OTRO. Si usted quiere sacarle un mayor provecho a esta verdad de la vida, puede colocar un cartel donde pueda verlo todos los días, con la siguiente frase:

“Cada decisión que tomo forma un futuro, y destruye otro.”

Utiliza una hora de tu día de manera ininterrumpida a hacer algo que ames hacer. Si es que hay una receta para la felicidad, esta podría considerarse la prescripción. Todos los días de nuestras vidas necesitamos sentirnos vivos, porque eso es la vida. De la misma forma que llegamos nos iremos, y si tenemos la suficiente consciencia, nos ganaremos disfrutar cada día de esta única experiencia. Si ha pasado un día entero y usted no ha sido feliz, pregúntense porque y soluciónelo rápidamente.

Si no lo has encontrado aún, sigue buscando, porque el que busca encuentra. El que decide llamar a la puerta, le es abierta. La puerta no se abre para el que no toca. Y si no es contestado el llamado al primer toque, será su decisión quedarse parado enfrente de la puerta tocando, una y otra vez, hasta que la vida se de por vencida y le entregue lo que usted desee.

Como dijo, si mi memoria es certera, Henry David Thoreau: “¿alguna vez ha visto a un hombre que entregó toda su vida a un objetivo sincero y no lo vió satisfecho?”

O, en palabras de James Allen: siempre que un hombre abrigue deseos puros en su corazón, los verá satisfechos.

Si una persona sigue la recomendación descrita en este texto, u otra similar, podrá experimentar en carne propia uno de los versos más inspiradores que he tenido la posibilidad de conocer:

“Si un hombre avanza con seguridad en la dirección de sus sueños para vivir la vida que ha imaginado, se encontrará con un éxito inesperado en horas comunes.”

– Henry David Thoreau

¡Gracias por su tiempo!

Empatía con la Vida. El pensamiento correcto.

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