“Cada fracaso le enseña al hombre algo que necesitaba aprender.”
-Charles Dickens

Se suele decir que el fracaso es una parte necesaria e inseparable del éxito; esta es una realidad que muchos reconocemos racionalmente, pero no logramos aplicar en nuestra propia vida. ¿Por qué? Como seres humanos tenemos el don y la maldición de ser seres emocionales. Esto significa que a veces nuestra emoción nos hace superar nuestras barreras racionales; sin embargo, también en algunas ocasiones hace exactamente lo contrario, impidiéndonos hacer algo que racionalmente sabemos que podríamos hacer.

Necesitamos motivos que estimulen nuestra emocionalidad, más allá de nuestra racionalidad. Entonces, daremos un motivo que puede ser de utilidad para que usted comprenda emocionalmente la verdad que se encuentra detrás del telón: ¡el fracaso es parte necesaria e inseparable del éxito”.

La Buena Vida. El motivo más bello es el de la promesa de poder dominar a la vida; y no permitirse ser dominado por ella. Todo hombre que logre controlar su tendencia a escapar de situaciones problemáticas y evitar su propia crucifixión, no fallará en lograr el deseo que alberga en su corazón.

La persona que fracasa y no es capaz de asociar su fracaso con un futuro éxito, no puede reaccionar adecuadamente a las circunstancias que la vida le imponga. Como expresó Ralph Waldo Emerson en su obra “Ensayos”: en la naturaleza nada se dona; y todo se vende. Dios dice: paga el precio, y tómalo.

“El fracaso es, a veces, más fructífero que el éxito.”

Henry Ford 

Entretiene pensar en la idea de que cada fracaso es una prueba que debemos pasar para poder acercarnos, paso a paso, a nuestro destino. Por cada fracaso que evitamos contabilizar y analizar seriamente, estamos restando poder al carácter que estamos destinados a desarrollar. Cada fracaso es una oportunidad para poder ser más de lo que somos; los golpes de la vida nos enseñan esto a todos, tarde o temprano. Afortunado es el hombre que lo descubre más prontamente; pues podrá alcanzar su destino antes que otros. Sin embargo todos descubrimos, a veces con lágrimas en nuestros ojos, que en la naturaleza nada se dona, y todo se vende.

Ahora bien, ¿como podemos beneficiarnos del fracaso? Aquí hay dos acciones prácticas y efectivas que puede practicar cualquiera que quiera salir beneficiado de sus derrotas:

  1. Piensa siempre en la situación como si hubiera sido un éxito. Si acabas de perder; visualiza y piensa en la forma que lo harías si hubiera salido ganador del asunto.
  2. Busca en cada derrota, la semilla de un beneficio equivalente o mayor. Siempre hay algo de lo cual podemos aprender; si decidimos no hacerlo, la derrota se presentará una y otra vez, hasta que estemos decididos a pagar el precio que se exige.

Para entender a nivel racional y emocional; “¿por qué hacer esto?”:

  1. Poseemos una idea: el fracaso es una parte necesaria e inseparable del éxito.
  2. Tenemos un motivo para aplicar la idea: el más importante, entre muchos otros, la posibilidad de dominar a la Vida; y no dejarse dominar por ella.
  3. Tenemos un plan de acción para utilizar el conocimiento: las dos acciones que se nombraron anteriormente.

La aplicación de este conocimiento puede llevarlo, sin lugar a dudas, a experimentar un éxito sin precedentes en su vida; sin embargo, co o dijo el inmortal Ralph Waldo Emerson:

La ley de la naturaleza es: Haced la cosa por vosotros mismos y adquiriréis el poder; pero los que no hacen la cosa, no obtienen el poder que ella encierra.

Por último, me gustaría recordarle que su vida es exactamente lo que usted decide que sea; no hay ningún límite real excepto aquel que usted acepta como tal. La prueba de esta declaración se haya estampada en todos los logros de la civilización; que demuestran que todos los “imposibles” de generaciones anteriores, son necesidades básicas de las sociedades actuales.

¡Muchas gracias por su tiempo!

Empatía con la Vida

El pensamiento correcto

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