¿Alguna vez has sentido que al entrar a un lugar tu energía disminuía considerablemente? Algunos Bancos, o instituciones antiguas, suelen tener una energía de pesadez y compromiso involuntario, que difícilmente pueda pasar sin ser percibida por nuestro estado anímico. ¡No tenemos idea por qué, pero sentimos una enorme pesadez y malestar!

Tambien hemos concurrido a lugares donde ocurre exactamente lo contrario; ¡nos sentimos más libres y positivos con solo estar sentados, sin hacer nada! La naturaleza o los establecimientos donde suelen haber obras de creatividad, son ejemplos representativos de esto. ¿Quien no se siente más inspirado al entrar a un Museo Nacional?

Todo ambiente es como una batería que se carga o descarga de energía; y esta carga o descarga está determinada por la actitud mental predominante de las personas que suelen habitar ese espacio.

¡Lo desafío a que entre en la casa de una persona que usted sabe que es negativa, y corrobore este conocimiento!; ¡lo reto a que se pasee por la zona de la «alta sociedad» más cercana a usted, sin sentirse más próspero!

Cada espacio guarda meticulosamente las emociones que fueron expresadas dentro de el; y la sensación que usted recibe mediante la intuición, no es más que la combinación de todas estas emociones. Las personas kinestésikas tienen facilidad para poder sentir estas sensaciones por su tendencia natural; sin embargo, todos podemos ser conscientes de ellas en la medida que queramos hacerlo.

Sabiendo que el ser humano, al menos en la sociedad contemporánea, posee una tendencia natural hacia el escepticismo y la indiferencia, cabe decir que esto es un hecho que puede ser comprobado por usted hoy mismo realizando las acciones que nombramos anteriormente.

“Vayas donde vayas, no importa dónde, lleva siempre tu propia luz.”

-Anthony J. D’Angelo.

La única forma de desvincularse de la energía de un lugar es encerrarnos en nuestro propio campo de energía, o estado mental, como desees llamarlo. Este puede ser extremadamente útil cuando no tenemos otra alternativa que permanecer en un espacio taciturno.

¿Dónde aplicar este conocimiento?

¡Tu propio hogar! Si quieres una razón lógica por la cual deberías ser positivo en tu espacio personal, es esta: cada pensamiento y emoción que liberas en el se vuelve parte del «almacén de energía» que contiene. Y la próxima vez que entres en ese espacio este tenderá a hacerte más positivo, o más negativo, en la proporción que corresponda. Esto significa que si has tenido durante 5 años pensamientos negativos y pesimistas, no puedes esperar tener un pensamiento positivo hoy y sentir un ambiente más próspero el día de mañana. Simplemente no funciona así; no deberías ni siquiera pensar en la idea de evadir el precio que es necesario, porque siempre tenemos lo que merecemos. Esta es una Ley eterna tan fija como la Ley de la Gravedad; no puede ser suspendida ni por un minuto.

“A lo largo del espacio hay energía, y es una mera cuestión de tiempo hasta que los hombres tengan éxito en sus mecanismos vinculados al aprovechamiento de esta energía.”

– Nikola Tesla

¿Dónde buscar los estados mentales que deseo?

¡Esto es fascinante! Nos pone justo delante de la puerta que nos permite acceder a niveles más altos de estimulación mental. ¿Quieres creatividad? Puedes pasearte por algún museo en el cual sepas que grandes obras han sido concebidas. ¿Buscas entusiasmo? Puedes pasearte por alguna oficina de una empresa de ventas exitosa. ¿Anhelas paz? Puedes pasearte por la orilla de un lago.

Y, una vez más, quiero hacer una impresión duradera en tu consciencia del impacto que puede tener esto en tu propio hogar, o habitación. Cada vez que te sientas abrumado, triste y enojado; o cuando estés albergando pensamientos incorrectos, en todo sentido, ¡aléjate de tu ambiente! Créeme, no quieres que todo ese quede ahí. Sal a dar un paseo y dales una «empujoncito», para que se desprendan de tu mente.

¡Gracias por tu tiempo!

Empatía con la Vida,

El pensamiento correcto.

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