¿Nos gusta ver a hombres o mujeres inteligentes y valientes en las películas? ¿sentimos cierta admiración por ellos? De alguna manera creemos que todo lo que vemos delante de una pantalla es ficción y lo que vemos día a día es la realidad. ¡No es así! Todo es ficción; en el momento en que usamos nuestro «filtro», la realidad deja de ser la realidad, y comienza a ser nuestra propia película. Nuestros ojos son los proyectores y nosotros (alma, no mente), somos los directores. ¿Que ve usted cuando ve un perro? ¡No es lo mismo que yo veo!

¿Qué tal si todo esto que llamamos vida fuera simplemente una sucesion de imágenes consecutivas sin ningún significado, excepto aquel que nosotros le damos? Ciertamente, podría serlo. Al ver una película hay personajes pueden ser mas extrovertidos que introvertidos, más valientes que cobardes, más bondadosos que egoístas; ¡o tal vez no! Depende del personaje.

Todos somos iguales como personas. De alguna manera, mediante la evolución y seguramente también por gracia de nuestro creador, tenemos en nuestro poder la herramienta que crea ficción y la destruye a voluntad; tenemos el poder de pensar e imaginar. En este mismo momento, sentado o parado donde este, puede imaginar que se encuentra en la Torre Eiffel de París con tan solo una foto. Puede proyectar la película que quiera proyectar; este proceso es comúnmente llamado visualización.

La imaginación es más importante que el conocimiento. El conocimiento se limita a todo lo que ahora conocemos y comprendemos, mientras que la imaginación abarca el mundo entero, todo lo que en el futuro se conocerá y entenderá.

– Albert Einstein

He visto películas que realmente estimularon mi proceso de pensamiento habitual a mayores profundidades, por ejemplo: “Mente Indomable”, “Lucy”, “La Sociedad de los Poetas Muertos” o “Alicia en el País de las Maravillas” (entre muchas otras); estas películas generan en mi interior un entusiasmo con la idea de las posibilidades que podemos ejercer en nuestra vida. La inspiración que proviene de estas películas se genera en nuestro interior porque en el fondo valoramos y anhelamos la virtud; como si una pequeña llama que estuviere apagada hasta este momento recibiera un soplo del destino, y comenzará a avivarse. De los logros más grandes de la humanidad han nacido con estos momentos de “¡Eureka!”.

“El reino de Dios está en todos los hombres; no un solo hombre, no un grupo de hombres, sino en todos los hombres.[…] ustedes, las personas, tienen el poder para hacer esta vida libre y hermosa.”

– San Lucas.

¿Cuál es la película de tu vida?

Los personajes que admiramos son personas, y la única diferencia entre nosotros y ellos son algunas acciones; ¡nada más que eso! ¿Qué hay de imposible en ser más amable? Luego de ver Invictus; ¿Que hay de imposible en ser un soñador? Luego de ver Alicia en el País de las Maravillas; ¿Qué hay de imposible en vivir el día? Luego de ver la Sociedad de los Poetas Muertos; ¿Qué hay de imposible en no rendirse nunca? Luego de ver Rocky.

¿Quien no se ha sentido un poco más mágico, luego de ver alguna película de Harry Potter? Aún no tengo conocimiento de sí nosotros, como seres humanos, llegaremos algún día a liberarnos de nuestras emociones para poder aprender a pensar objetivamente, y tampoco estoy seguro de si sería beneficioso. Lo que si puede verse cada día en nuestro mundo, es qué hay personas que aprendieron a controlar sus emociones como el miedo, la pereza, la codicia y el odio.

Si al final de tu vida, como muchos afirman que sucede, vieras una recopilación de todas tus experiencias en un segundo, ¿que te gustaría ver? O tal vez, igual de importante, ¿que verías si hoy se acabara tu vida? Diversos estudios científicos muestran que nunca, no importa la edad que tengamos, perdemos la capacidad de moldear nuestro cerebro con nuevas conexiones neuronales. Dicho de otra manera, siempre tenemos la posibilidad de elegir cambiar, y hacerlo.

Recuerda que no hay ninguna diferencia entre nosotros y los héroes que admiramos. Todos somos iguales, y la capacidad de decidir nos hace distinguirnos entre nosotros. Podemos disfrutar el juego, o podemos odiarlo; de igual manera llegará un momento en que todos llegaremos al “Game Over”.

¡Muchas gracias por tu tiempo!

Empatía con la vida.

El pensamiento correcto.

Anuncios