¿Que es lo que aún le falta a tu vida? ¿Cuáles son tus deseos?

El pensamiento es otra forma de llamar al destino. Lo que estemos pensando hoy, es lo que nos entregan las experiencias de mañana. Utilizamos el tiempo para pensar; y el tiempo que utilizamos en pensar en algo va a determinar el resultado que obtengamos de ese pensamiento. Dicho sencillamente: mientras más tiempo pensemos en algo, más lo asociamos a nuestra realidad. ¿Eres un atleta de alto rendimiento? En mi caso la respuesta es no, ¿por qué? Porque no he dedicado tiempo a pensar en esa posibilidad. ¿Eres músico? La respuesta es no, ¿por qué? Porque he utilizado mi tiempo pensando en otra cosa.

Este ejercicio está pensado para ser llevado a la práctica inmediatamente. Lo importante es la aplicación de este conocimiento, no el conocimiento en si. El conocimiento se convirtió en un commodity. Hoy en día el verdadero poder es el filtro y la aplicación de los conocimientos útiles. 

Acción

Este ejercicio es muy personal, y en ese aspecto está el verdadero valor de practicarlo. A modo de ejemplo, una de las interrogantes más profunda en la vida de un ser humano: ¿porqué estoy aquí? El descubrimiento de la razón en la vida, de la misión y de sus pasiones; es la búsqueda que más consume nuestros pensamientos y energía.
Un hombre puede ser bueno en muchas cosas, pero solo será el mejor en aquello que esté decidido a acumular horas diarias de pensamiento y acción. La persona debe encontrar sus pasiones, y luego una misión de vida que le exija el uso de esas pasiones. El desafío para la mayor parte de nosotros es que somos muy conscientes de nuestras debilidades, pero no de nuestras virtudes. Le damos mucha atención a lo que hacemos mal, y no utilizamos el mismo tiempo para pensar en lo que hacemos bien. Esto se debe en gran medida a la educación que recibimos cuando fuimos jóvenes.
Hasta ahora, la mayoría de nosotros invirtió su tiempo en nadar en su mar de debilidades. Este ejercicio es la forma de izar las velas, y cambiar el destino. Para encontrar tus pasiones, y luego, tu misión de vida, tienes que invertir tu tiempo en ello.
Supongamos que trabajas ocho horas y duermes ocho horas; tienes 8 horas de tiempo libre de las cuales podrías dedicar dos a la búsqueda de tus pasiones. La recomendación de filósofos y psicólogos en los que base mi estudio dicen que, si aún no encontraste un trabajo que ames, deberías dedicar todo el tiempo disponible a encontrarlo. Un hombre no puede conocer el aspecto más profundo de la felicidad hasta que no se halle brindando un servicio que le cause placer por el simple acto de brindarlo.
Si aún te sientes perdido con respecto a la vida, debes invertir tiempo en buscar conscientemente la respuesta a tu pregunta. Debes decirte a hallarlo y también algo muy importante: debes creer que lo hallarás. Si no creemos en algo, no podremos verlo aún aunque este delante de nuestras narices. Si creemos en algo, tarde o temprano, lo veremos con nuestros propios ojos. Esto no es una suposición, es conocimiento científico sobre el funcionamiento de nuestro cerebro.
La acción en la que inviertas ese tiempo puede ser física o mental: puedes ir a un museo, a una financiera, a una empresa de diseño; o, puedes sentarte en tu habitación y preguntarte: “¿que es lo que me gusta?” Y no permitirte levantarte hasta haber invertido una hora en encontrar la respuesta a esta pregunta (o dos, o tres).

“Nada nos hace envejecer con más rapidez que el pensar incesantemente en que nos hacemos viejos.”

-George Christoph Lichtenberg

Este artículo se orientó hacia una de los tareas más importantes que podemos dedicar en nuestra vida: el porqué estamos aquí. Desgraciadamente hay una inmensa cantidad de personas que tienen dudas sobre cuáles son sus talentos; nadie puede decirle para lo que son buenos excepto ellos mismos. La introspección es la llave para este conocimiento, y debemos invertir tiempo diariamente en encontrarlo. Además es importante saber que ningún libro, curso o charla podrá ayudarnos a encontrar algo que no creemos que encontraremos. Cree, y toma acción mental y física, sobre esta meta.

Para los que ya lo hayan encontrado, este ejercicio puede también serles increíblemente útil con sus demás deseos. ¿Quieres ser más inteligente? Dedica una hora al pensamiento. ¿Quieres adquirir más conocimiento? Lee una hora por día. ¿Quieres tener un mejor físico? Haz ejercicio una hora diaria.

Conclusión

“Debemos usar el tiempo sabiamente y darnos cuenta que siempre es el momento oportuno para hacerlas cosas bien.”

-Nelson Mandela

La única manera de encontrar una efecto, es ejerciendo la causa; esas causas están presentes constantemente en nuestro tiempo. Todos los resultados que estás obteniendo son consecuencia de tus inversiones de tiempo diarias. ¿A que resultado puedes comenzar a dedicarle una o dos horas diarias? ¿Que es lo que más deseas en tu vida? Este sería un buen campo en el cual comenzar a invertir tu tiempo.
¡Gracias por tu tiempo!

Empatía con la Vida

El pensamiento correcto

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