“Creo que de una manera u otra aprendemos quienes somos realmente y luego vivimos con esa decisión”

– Eleanor Roosevelt

¿Hoy vas a ser divertido\a? ¿Vas a ser extrovertido\a? ¿Vas a pensar por vos mismo\a y comunicar tus ideas? ¿Vas a ser optimista? ¿O vas a decidir ser exactamente lo contrario? La mayor de las responsabilidades que tenemos como seres humanos es decidir exactamente que es lo que queremos ser. No tenemos control sobre las demás personas o cosas, y no deberíamos buscar tenerlo: esto nos haría sentir vulnerables.

La mayoría de nosotros puede tener problema con saber que quiere, pero no tendremos el mismo problema describiendo nuestro ideal de personalidad. No todos sabemos cuál es nuestra pasión, nuestro talento o misión en la vida, ¡Tal vez no tenemos idea de nada de eso! Y personalmente no creo que esto sea demasiado grave. ¡Tranquilo! Algo que es más tangible y mas importante es tener un ideal de personalidad, me refiero a: ¿Quiero ser gracioso? ¿Quiero ser inteligente? ¿Quiero ser resiliente? ¿Quiero ser tranquilo? ¿Quiero ser comprensivo?

“No te concentres en tus metas, concentrate en tu comportamiento.”

Acción

Preguntate a vos mismo: ¿Qué tipo de persona estaría orgulloso de ser hoy?

La mayoría de nosotros puede pensar que hace falta más que un momento para cambiar “lo que soy.” ¡Esto no es así! Esta creencia nos ata a la realidad que esta basada en nuestro pasado. La única manera de ser distinto es tomar la decisión de un día comenzar a ser distinto, ¿porqué esperar otro día?

Los recursos surgen cuando una necesidad aparece. Supongamos que, por ejemplo, nuestro sueño es mudarnos a un nuevo hogar y hace dos años mantenemos esa idea en la mente; sin embargo, ¡aún no lo hacemos! De repente, el dueño decide desalojarnos por cualquier razón, e inmediatamente cuando la necesidad de un hogar apareció, hicimos la mudanza que hace dos año estábamos planeando. Lo mismo puede suceder con nuestra actitud, no seremos inteligentes hasta que nos exigimos a nosotros mismos inteligencia y nos involucremos en un ambiente que exija esta inteligencia como una necesidad básica. ¿Tiene sentido?

Lo más extraño es que una vez que decidimos realmente lo que queremos ser, lo que queremos tener se desenvuelve automáticamente. Por ejemplo, la inteligencia que desarrollamos ahora nos muestra que nos gustaría tener una gran biblioteca, y en ese momento podemos decir que es lo que queremos.

Conclusión

Si resolvemos lo que queremos ser hoy, basándonos en nuestro ideal, podemos descubrir que es lo que queremos lograr en el futuro. Sin ser, no se puede tener. ¿Cuáles actitudes vas a elegir hoy? ¡Diseña tu vida!

¡Gracias por tu tiempo!

Empatía con la Vida

El pensamiento correcto

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